Tribuna Magisterial, Bogotá, diciembre 22 de 2018

En 2018, en el marco de una creciente oposición a las políticas gubernamentales, los maestros y otros sectores, como el estudiantado universitario, hemos batallado contra los gobiernos de Santos y Duque, que han aplicado la misma receta neoliberal dictada por el imperialismo norteamericano contra Colombia.

El hecho más sobresaliente ha sido el magnífico triunfo de los estudiantes que consiguieron 5,8 billones para la educación superior pública y la investigación, derrotando en un paro pacífico y civilista de 64 días a Duque y mostrando como no era cierta su afirmación de que no había plata. Hicieron realidad la consigna “de luchar sí paga”.

El magisterio, además de manifestar su apoyo en las calles a los estudiantes, derrotó las reaccionarias iniciativas contenidas en los proyectos de ley 057 y 14, logró que se convocaran la tercera cohorte de ascenso del 1278 y el curso del 12% de la segunda cohorte, se suspendiera el nuevo protocolo de la evaluación de desempeño, se expidiera el decreto de la bonificación pedagógica y se reinstalarán las comisiones de financiación, nuevo estatuto docente, Fomag, salud, deudas, política educativa, de seguimiento y de garantías.

Se ha avanzado, pero no se ha cumplido con lo principal: la reforma constitucional que garantice la financiación adecuada y creciente para cubrir las cinco brechas y recupere lo que el Estado le ha quitado a la educación pública para transferirlo a las multinacionales y el capital financiero en forma de oprobiosos privilegios.

El Gobierno, pese a sus promesas, mantiene al gremio sin seguridad y salud en el trabajo, sin la corrección de las tablas de incapacidad, sin la expedición del decreto de las Normales, sin garantizarle una salud digna. Por el contrario, intensifica la campaña contra el Fondo de Prestaciones Sociales del Magisterio y continúa negando el disfrute en los términos de ley de las prestaciones sociales. Requerimos claridad frente al derecho a la bonificación pedagógica de todos los docentes y directivos docentes al servicio del Estado, así como de las incongruencias y errores en la lista que presentó el Gobierno de los educadores del curso de la segunda cohorte.

Saludamos la erguida y consecuente posición de nuestra Central Unitaria de Trabajadores, CUT, y de la Central de Pensionados de Colombia, CPC, de no firmar el acuerdo sobre salario mínimo, que mentirosamente presenta Duque como el del aumento más alto en décadas. En realidad pierden los trabajadores a los que no se les resuelve su precaria situación, sino que son condenados a sufrir los negativos efectos de la reforma tributaria, entre otros males de la política duquista.

Deseamos a los maestros de Colombia el merecido descanso en sus vacaciones, para que retornemos reforzados y determinados a defender los acuerdos y el pliego de peticiones a presentarse en febrero

TRIBUNA MAGISTERIAL

Francisco Torres, Elías Fonseca, Diógenes Orjuela, Victoria Avendaño, Winston Petro, Luisa Fernanda Ospina, Timoteo Romero, Luis Alberto Mendoza y Medardo Hernández

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