Colombia es la única nación suramericana que tiene costas en los océanos Pacífico y Atlántico, es el segundo país más biodiverso del mundo y tiene cinco vertientes hidrográficas. No obstante, el 40% del territorio se encuentra bajo algún tipo de contrato con multinacionales o tiene solicitud para ello.
El Huila se destaca por los importantes recursos hídricos que posee, entre ellos el Río Magdalena. Nuestros ríos soportan el desarrollo económico de la región, pero no resisten más los abusos y los malos negocios que plantea el Gobierno Nacional a costa de dar el todo por prácticamente nada.
El Río Las Ceibas en Neiva, es fuente del acueducto de la ciudad y surte a más de 350 mil personas. Es hábitat de especies en peligro de extinción como el Águila Crestada y el Cacique Candela. En los últimos años, a través del plan de ordenamiento y manejo de su cuenca, autoridades y población han venido haciendo esfuerzos por recuperar el río. Esto ha implicado un gran sacrificio por parte de los campesinos que dejaron de cultivar cerca de 1.500 hectáreas del mejor fríjol.
A pesar de esto, desde hace un tiempo se vienen prendiendo las alarmas, primordialmente por los campesinos. El Gobierno Nacional autorizó la exploración petrolera en el área a “Alange Energy”, ¿tanto esfuerzo para dar paso a una multinacional petrolera?
Las voces se hicieron más fuerte en defensa del río, líderes comunales, estudiantiles, docentes, investigadores y dos concejales, conformaron el Comité Cívico que logró articularse con la autoridad ambiental, la Cámara de Comercio, medios de comunicación, líderes religiosos y hasta con el mismo alcalde y gobernador, para coincidir en que “Las Ceibas NO se explota, porque en Neiva, el agua se agota”.
El 27 de marzo se organizó un foro al que asistieron cerca de 1400 ciudadanos, dejando claro la inconveniencia de la exploración petrolera en Las Ceibas. Se advirtió por expertos, que la sísmica en la zona podría crear ¡otro Armero en la ciudad de Neiva! Pero es evidente, que la sumisión del Gobierno ante las multinacionales no lo deja tener en consideración cosas tan graves como esta.
El trabajo en equipo del Comité, empezó a ver los primeros triunfos, la problemática ya es conocida por la ciudadanía, y ante la presión, el presidente Santos tras su “visita – lanzamiento de campaña” en Neiva, aseguró que la cuenca no se iba a explotar. Esto no significa que el río se salvó, ni que en los planes del gobierno de Juan Manuel Santos la “locomotora” minero-energética se detengan en el departamento.
Los opitas sabemos que del dicho al hecho hay mucho trecho, especialmente en cuanto a promesas del Gobierno. El área autorizada a la multinacional, que incluye la cuenca del Río Las Ceibas, está compuesta por 56.000 hectáreas. Santos busca engañar en aras de su campaña electoral, seguramente solo excluirá un reducido sector, estrictamente lo de la cuenca, pero mantendrá las decenas de miles de hectáreas unidas a ella, afectando igualmente esta delicada zona.
Sondeos muestran que la ciudad no le cree Santos su cuento de que “la protección de la cuenca del Río Las Ceibas y de todas las fuentes hídricas de Huila son y serán una prioridad para mi gobierno”, la experiencia ha mostrado todo lo contrario.
Es hora de seguir los pasos que han dado otras zonas del país como Santander en defensa del Páramo de Santurbán, demostrando que las movilizaciones cívicas y multitudinarias son las que vuelven posible lo que muchos consideran imposible y son las garantes de las grandes transformaciones que necesita el país.
Es por esto que se programó por parte del Comité una movilización para el 10 de abril en defensa del Río Las Ceibas, de nuestra agua, por la dignidad del pueblo huilense. Esta partirá desde seis puntos de la ciudad hasta llegar al parque Santander en el centro.
Esperamos que posterior a la movilización se haga la Consulta Popular, es deber de las autoridades locales oír a su pueblo y no dejarse intimidar, nosotros decidimos sobre lo nuestro y los juzgaremos a estos funcionarios por su valor o cobardía. El 10 de abril a inundar las calles de Neiva de dignidad, de la berraquera propia de nuestro pueblo, para darle una enseñanza más al país, ¡desarrollo sí, pero no así! Ese día, la cita con la historia es en las calles de Neiva.