Colombia necesita urgentemente salir del lamentable atraso científico y tecnológico en que se encuentra y al que ha sido llevada tras veinte años de obediente aplicación del credo neoliberal, por quienes desde el Palacio de Nariño y el Congreso han desarrollado la política económica de la Nación, ordenada desde Washington.

Los partidos Liberal, Conservador y de la U cuyos candidatos han ocupado el Solio de Bolívar son los responsables directos; también cargan con la culpa el Partido Verde y Cambio Radical quienes hacen parte de la mal llamada Unidad Nacional. Todos ellos han gobernado para favorecer los intereses de las multinacionales y de la minoría criolla parasitaria que se lucra ampliamente con las desgracias del país.

Para ilustrar el descuido que tiene que padecer la ciencia nacional valga el caso del doctor Manuel Elkin Patarroyo, cuyas dificultades para poder avanzar en la investigación de una vacuna contra la malaria parecen estar orquestadas por oscuros intereses económicos de algunas multinacionales o la situación de los científicos colombianos en la Diáspora, algunos de los cuales se han hecho acreedores a importantes distinciones por sus investigaciones, pero que no encuentran las condiciones adecuadas para regresar al país a aportar su experiencia a pesar de toda la alharaca electorera de Juan Manuel Santos.

Una educación de carácter científico y su adecuada financiación estatal (sin tener que recurrir a la mentira de la filatelia) desde el preescolar hasta los niveles de doctorado, son bases fundamentales para alcanzar el desarrollo científico y tecnológico que Colombia necesita. Redireccionar la función de Colciencias, así como modificar el criterio politiquero con que actualmente se distribuyen las regalías, son algunas de las medidas posibles de ejecutar por un gobierno que sea capaz de tomar distancia del mandato neoliberal del Consenso de Washington. De esta manera se posibilitaría que en el suelo patrio florecieran en todo su esplendor las matemáticas, las ciencias naturales y las ciencias sociales. La disyuntiva entonces es, continuar andando por el camino que ha llevado a la ciencia y la tecnología nacionales a la calamitosa situación que actualmente vive u optar por un cambio de rumbo que conduzca hacia un destino más luminoso.

La candidata presidencial del Polo Democrático Alternativo, Clara López Obregón y los que están postulados al Congreso por el único Partido de oposición, se encuentran comprometidos con el cambio que el país necesita en el terreno del desarrollo científico y tecnológico. La invitación es a que una amplia masa de colombianos apoye con su voto esta alternativa y especialmente que la comunidad científica nacional también respalde las tesis polistas que tienen que ver con la ciencia y la tecnología. En un gobierno del Polo Colombia tendrá la posibilidad de un desarrollo científico y tecnológico independiente, es decir, que no será condicionado por intereses foráneos (como los plasmados en los TLC) sino que estará determinado por las necesidades que requiere el progreso de las mayorías de la población. Serán una ciencia y una tecnología al servicio del futuro de la nación colombiana.

Deja un comentario