A Jorge Robledo, por su valor revolucionario.

A Nano Orduz se le identificaba al rompe como un hombre nacido en la provincia de Guanentá, por su forma de vestir y sus expresiones toscas, aunque sus palabras eran pronunciadas a media lengua. Sostenía sus pantalones con cinturón y calzonarias a la vez, como si temiera que sin esas seguridades su indumentaria terminaría en el piso, dejando al descubierto sus desnudeces, a las que sus padres consideraban sucias y pecaminosas.

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