Pedro Camargo, Bucaramanga, marzo 22 de 2017
En Bucaramanga, la ciudad en donde nació, vivió y luchó durante casi toda su vida, murió el entrañable compañero José Antonio Correa Gómez. Toño, como le llamaban sus amigos y familiares, participó de manera protagónica en la tarea de desarrollar la presencia del partido en los barrios populares de la capital santandereana y los municipios de su Área Metropolitana; apoyó con entusiasmo la política de los “pies descalzos” y en varias ocasiones su taller y sitio de trabajo sirvió como sede de importantes batallas electorales como la que culminó con la elección del hoy senador y candidato presidencial Jorge Enrique Robledo.
Leal y firme defensor de las ideas y la posición política del Moir, acogió con decisión la vinculación de este al Polo Democrático Alternativo, respaldó de manera ejemplar las tareas unitarias que comportó su creación, enseñando siempre con su ejemplo como se es un auténtico militante de la Nueva Democracia. Tanto como candidato en las elecciones internas del Polo como a edil por la Comuna donde residía o participando en las más humildes y grises labores electorales, en jornadas de movilización social o las propias de la propaganda y la agitación en huelgas obreras y reclamos populares, Toño era siempre el primero en responder al llamados del partido sin desdeñar las tareas pequeñas y sin buscar reconocimientos por el cumplimiento de sus deberes revolucionarios con las masas.
Solidario y fraternal con sus compañeros de luchas y buen amigo de sus amigos, Toño siempre tendió la mano a todos los que acudían a su ayuda para resolver sus necesidades materiales o para el buen suceso de los emprendimientos políticos progresistas, acompañaba con su buen humor y alegría la formación de la nueva generación de sucesores partidarios y fue siempre el centro de la reunión en las horas de esparcimiento y celebración entre camaradas y amigos. Quienes seguimos en la brega por transformar democráticamente a Colombia, causa que defendió con valor ejemplar Antonio Correa, estamos obligados a honrar su memoria enarbolando sin desfallecer las banderas que con honor hoy encarna y lidera Jorge Robledo.