No vacilo en calificar lo de Telecom-Telmex como un negociado en contra del interés nacional y en favor del señor Carlos Slim. Un detrimento grave del patrimonio público. Y voy a mostrar cómo este negocio está montado sobre cinco falacias, cinco inmensas falsedades que han sido cuidadosamente trabajadas por las firmas de relacionistas públicos. Sin duda, amigos del gobierno, esas firmas justifican bien las buenas platas que les deben estar pagando. Porque han logrado crear una “realidad” sorprendente cuando se compara con los verdaderos hechos.
Antes de entrar en materia, hagamos un poco de historia. Hoy se dice que Telecom se va a privatizar porque es un pésimo negocio, pero recordemos que esa privatización la intentaron desde 1993, en el gobierno de César Gaviria, cuando era la empresa más rentable de Colombia, la de mayor desarrollo tecnológico, una empresa 1A. Debemos insistir en que estas empresas no se están privatizando porque sean malos negocios, sino porque son muy buenos; los malos nunca los compra el gran capital privado. No será posible privatizar una carretera de quinta categoría; pues no es rentable. Además, todos sabemos que la privatización de Telecom no tuvo origen en la genialidad del doctor César Gaviria sino en las exigencias del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, que a partir de la década de 1980 ordenan que las neocolonias del mundo les entreguen a las trasnacionales las mejores empresas estatales. Particularmente en telecomunicaciones. Si la privatización de Telecom no se hizo en 1993 fue porque los trabajadores lo impidieron con su valerosa lucha. Pero después de eso empezaron a golpear la empresa: cuando al parecer los celulares eran un buen negocio, le impidieron entrar en ese negocio que naturalmente ha debido desarrollar. Después le impusieron dos competidores usando sus propias líneas, los que le arrebataron 60 por ciento de la telefonía de larga distancia internacional y 40 por ciento de la nacional. Y después, como si fuera poco, vino la gavilla de un puñado de trasnacionales para defraudarla en una suma inmensa con los famosos contratos de Joint Venture. Esta es una historia que no tengo tiempo de desarrollar aquí, pero que no debemos olvidar.
¿Por qué digo que lo de Telmex-Telecom es un negociado? Primero, debo señalar que respaldo al Contralor sobre la necesidad de un control previo, que pienso que cabe de mil maneras. Sería el colmo que en el Congreso de la República haya oposición a que el Contralor ayude a mirar este tipo de negocios. Además, la privatización salta a la vista. En la medida en que sea controlada por Carlos Slim, dejará de ser un servicio para volverse un negocio, con todas las consecuencias que de eso se deriva, no importa cuantas argucias legales se utilicen para ocultar esa realidad, y para no hacer licitación o no ofrecérsela inicialmente y con algún privilegio a los trabajadores de la empresa. Es todo un retorcimiento jurídico para poder privatizarla, y sin cumplir las normas existentes para ello. Ese es el garlito de esta sociedad que están montando.
Además, es casi inconcebible, señor gerente, que pongan en venta una empresa cuyo inventario no se conoce. La valoran tomando como referencia el precio en libros. Hacen algo absolutamente inaceptable: la empresa que aporta el señor Carlos Slim, Telmex, que produjo el año pasado 7.700 millones de pesos en pérdidas, es sobrevalorada en proporciones considerables, mientras Telecom, que el año pasado produjo grandes utilidades netas, y utilidades operacionales por cerca de un billón de pesos, la subvaloran de manera arbitraria. La actitud de favorecer al socio o inversionista extranjero, es manifiesta en este caso. Por lo demás, al señor Carlos Slim no se le cobrará la transferencia del derecho a operar la empresa. Esto lo ignora la mayoría de los colombianos: ¿por qué es tan importante tener la operación? Porque quien opera una sociedad tiene derecho, como se dice en términos coloquiales, a tumbar al socio. Maneja las cuentas, contrata a su amaño, hace lo que quiera. Y por eso vale plata operar. Yo les hago una pregunta muy específica a todos, inclusive al señor Contralor que creo que no ha tomado nota de esto. Cuándo para pactar un negocio entre Telecom y Comcel en torno a los celulares haya una reunión entre el gerente de Telecom, controlada ya por Slim, y el gerente de Comcel, también un hombre de Slim, ¿a quién favorecerán estos señores? Obviamente a Comcel, de la cual Slim es dueño 100 por ciento, y no a Telecom donde tiene 50 por ciento más una acción. Esto es evidente y por ello absolutamente inaceptable que el Estado permita una manipulación de tal corte, que además está señalada en el acta de entendimiento, pues cualquier centavo de utilidad que produzca esa operación se repartirá en partes iguales. Luego, senador Luis Guillermo Vélez, si Telecom se gana un peso en la operación con Comcel, otro peso se gana Comcel, pero el señor Slim puede sobrevalorar o subvalorar como se le antoje todo el movimiento, toda la operación de ese negocio.
Como si fuera poco, le van a pagar por la administración de la empresa 400 millones de dólares al año, y Slim sólo va a poner 350, suponiendo que los 90 de Telmex Colombia, que produce pérdidas, sean efectivamente 90. Y le van a dar 400 millones de dólares en valor presente neto por esa administración.
Además, suponiendo las utilidades de Telecom en este año, el señor Slim se va a embolsillar 120 millones de dólares anuales, luego en tres años habrá pagado toda su inversión. Si esto no es un negociado, yo pregunto ¿qué es un negociado? Vamos a ver más adelante qué tan cierto es que la empresa sea un mal negocio, que por supuesto ya de entrada se ve que no lo es.
Y a los quince años le van a regalar la mitad de todos los activos de Telecom. Alguien me decía que este no es un arrendamiento con opción de compra sino con certeza de regalo al final del proceso. La Contraloría dice que esta es una condición a todas luces exorbitante, desproporcionada.
Un especialista me acaba de enviar un dato: dice que Telefónica compró el año pasado toda la operación de Bellsouth en América Latina, pagando 500 dólares por línea de celular. En Colombia, los ingresos en este semestre son 64.556 peso por línea fija, y 17.288 pesos para los celulares. Sobre esto me detendré más adelante. En Colombia, por línea en este semestre, les ingresa 4,31 veces más plata a los fijos que a los celulares. El especialista dice: si 500 dólares por línea fue el precio de los celulares el año pasado y los fijos dan 4,31 veces más, entonces Telecom vale 4.719 millones de dólares según esa operación. Esta es una manera de calcular cuánto vale Telecom, no por el precio de los activos que es por supuesto incalculable, no por su valor en libros, sino comparándolo con una operación similar que se hizo el año pasado.
El doctor Uribe Vélez dice que la empresa debe venderse porque el señor Carlos Slim es muy buena persona. Yo no sé que razones tendrá el doctor Uribe Vélez, me imagino que serán muy personales, para pensar que eso del señor Slim. Pero lo que si sé es que este se enriqueció comprando a Teléfonos Mexicanos (Telmex), cosa que lo catapultó hacia la riqueza. Newsweek, que es una revista estadounidense, dice que Slim “es especialista en adquirir activos baratos”. Y la revista Dinero, fuente insospechada, dice que “todas las grandes compras del magnate mexicano han tenido un común denominador: localiza empresas infravaloradas” y se las toma. Infravaloradas no es que valgan poco, es que han sido valoradas por poco, que es distinto. Y los analistas dicen que compra una parte y después se queda con todo. Y según El Tiempo, “el verdadero éxito de Slim ha estado en su capacidad de cabildeo, pues en cada país donde llega se enfoca en ajustar la regulación de acuerdo con sus intereses”. Y Marc Einstein, del Pyramid Reserch, agrega: “Vendrá una fuerte lucha con el Ministerio de Telecomunicaciones para tratar de subir las tarifas, pues es un hecho que las actuales no son atractivas para Slim”. Cuando estuvo aquí, en el jolgorio que le hicieron, tuvo el descaro de contarles a los colombianos que le parecían muy baratas las tarifas de telefonía en Colombia. Anuncia así, por supuesto, que se vienen los incrementos en ellas.
Recordemos lo que ha sido la operación de los celulares. Los prepagos son un negocio que está funcionando en Colombia en las narices de las comisiones de regulación; cobran más en prepagos que en pospagos, o sea, les cobran más alta la tarifa a los más pobres, que son los que usan los prepagos. También es sabida la ruina que el señor Slim les provocó a varios empresarios colombianos que se asociaron con él en el negocio de las tarjetas prepagas; y la brutal expoliación a los vendedores informales que se utilizan para ese negocio. El señor Slim podrá ser muy buena persona con el doctor Uribe Vélez…pero no para entregarle Telecom. Es un personaje que parece que tuviera en su nómina a Felipe González, ex primer ministro de España, y al propio Bill Clinton, ex presidente de Estados Unidos.
¿Cuál es el mayor riesgo de este proceso? Que en Colombia nos van a montar un súper monopolio. Una posibilidad es que Telmex se apropie de Telecom y al mismo tiempo Telefónica de España (Movistar) se quede con EPM y ETB. Otra posibilidad, que todavía puede ser peor, es que se queden todos con todo. Bajo la jefatura, por supuesto, de estos empresarios privados del capital extranjero. El doctor Juan Felipe Gaviria, quien fuera el hombre de Siemens en Colombia por muchos años, dice: “Tuvimos la primera reunión con Telmex el viernes pasado, en donde se planteó la posibilidad de competir hasta fusionarnos y el viernes estaremos con la gente de Telefónica para ver exactamente lo mismo”. Este solo argumento sería suficiente para que nos opusiéramos a este proyecto.
Además todos sabemos, y esto también es doloroso, que lo que se está haciendo no es porque Telecom sea un mal negocio, sino porque hay una orden del gobierno de Estados Unidos de impulsar esta política, y lo han planteado con toda franqueza en las conversaciones del TLC. No es el interés nacional el que se están teniendo en cuenta quienes gobiernan a Colombia; es otra vez su posición genuflexa ante los intereses extranjeros.
Miremos brevemente por qué es mejor un monopolio público que uno privado. Si es monopolio privado y extranjero suben las tarifas, sin salvación; el público podría no subirlas. Tan cierto es que el mismo Slim dice que las de Telecom están hoy entre las más baratas del mundo; precisamente porque las empresas de telecomunicaciones en Colombia son fundamentalmente públicas. Segundo, el monopolio privado privatiza las utilidades, como es obvio. Y tercero, porque este exporta esas utilidades, montando otro dolarducto entre Colombia y el exterior. Dolarducto por donde se van los dólares que se generan con el esfuerzo de los colombianos. Esta es la triste realidad sobre este negocio. Que está montado, espero que me tengan paciencia, sobre cinco inmensas falsedades que seguramente ustedes se van a sorprender cuando desenmascaremos todo lo que está sucediendo, y que dejan en rines toda la teoría de esta privatización.
Cinco falacias sobre Telecom y su privatización
Primera. ¿Cuál es el negocio del futuro en Colombia? El común de la gente piensa que son los celulares. Pues bien, no es cierto. Los celulares no son tan buen negocio; se puede demostrar con cifras. Además, es sabido que el gran futuro del negocio de las telecomunicaciones es correr banda ancha por cables de cobre a partir de la tecnología de DSL, que produce equivalencias con la fibra óptica, pero a costos infinitamente menores. Ramiro Valencia Cossio, de la Cámara Colombiana de la Informática y de las Telecomunicaciones, dice: “Internet es el negocio del futuro”. Juan Felipe Gaviria, señala que “Telmex y Telefónica se interesan en una alianza para hacer negocios en la banda ancha, que es el negocio del futuro”. Quien entre a la página web de Comcel podrá leer que “Ha decidido conquistar el mercado de transmisión de datos, servicios portadores, y servicios de valor agregado”, que es una manera elegante de hablar de internet y de banda ancha. Y Dinero, ojo con esta cita que voy a leer, una revista que sabe de estas cosas, dice: “El negocio pulpo a mediano plazo está en las redes de telefonía fija, en las que se apoyará la venta de espacios de servicios de banda ancha y valor agregado, es decir, contenidos, televisión, telefonía y datos por IP”. La conclusión que sacan es: “Por eso, quien se quede con la red de Telecom se quedará con el negocio del siglo XXI en el país”. Por eso viene “ese señor tan buena persona” (según el presidente Uribe) que se llama don Carlos Slim.
La segunda gran falsedad es señalar que la telefonía fija es un mal negocio y que los teléfonos celulares desplazaron a los fijos. Les voy a dar este primer dato, para que se sorprendan: en el año 2004, es decir, cuando ya los celulares habían crecido en materia importante, el ingreso al año por línea de los fijos fue de 818 mil pesos y el de los celulares fue de 369 mil pesos, en números redondos. O sea, los teléfonos fijos venden 2.2 veces más por línea que los celulares. Y esa relación viene creciendo porque, como vamos a ver más adelante, el negocio de los celulares es cada día peor. ¿Cómo se explica esto? Sabemos que en Colombia hay 15.5 millones de celulares y 7 millones 700.000 mil fijos, o sea, mucho más celulares que fijos. Lo que la gente normalmente no tiene en cuenta es que cada celular lo usa normalmente una sola persona, mientras que cada fijo es utilizado normalmente por cuatro. Entonces, si comparamos usuarios, que es lo importante, porque el problema no son las líneas sino cuánta gente las usa, tenemos que en los fijos son casi 31 millones de usuarios contra 15.5 millones en los móviles. Entonces, a los fijos les ingresa el doble de plata por línea que a los celulares. Y esto genera consecuencias. El señor José Fernando Bautista, presidente de la Asociación de Celulares, dice que el margen operacional al año de los fijos es 33 por ciento (la utilidad podríamos decir), y de los móviles es sólo 6.9 por ciento. Telecom produce utilidades de 48 por ciento, como utilidad operacional, o sea, 15 puntos por encima del promedio de los fijos. Podemos concluir que el negocio bueno, a pesar de sus problemas, a los que me referiré más adelante, no es el de los celulares sino el de los fijos. Y esto no es sólo en Colombia. El margen Ebitda de los fijos es 44% en México y en Brasil; 46% en Argentina y 52% en Chile.
La tercera gran mentira es que Colombia Telecomunicaciones (Coltel, o Telecom) es un encarte. Que el señor Slim nos viene a hacer el favor de quitarnos de encima esa empresa. Un especialista lo explicaba con una figura que me gusta: decía que en el negocio de las telecomunicaciones Telecom es como un portaviones y los otros, todos los demás, son unos barquitos que navegan por ahí. Las cifras lo muestran: Telecom tiene 3 millones de líneas en planta interna, más de 2 millones en uso, cubre 957 municipios y 130 mil usuarios en Internet corriendo no por ADSL. Pero el ADSL está montado en proporciones importantes, y sus ventas en banda ancha van a crecer 900% de aquí a fin de año. Tiene además 60 por ciento de la larga distancia nacional, 40 por ciento de la larga distancia internacional, 4.500 kilómetros de fibra óptica, que conecta con los cables submarinos, y controla las llamadas facilidades esenciales de todo el sector. Esto último lo digo de esta manera: si Telecom baja unos interruptores, apaga todas los demás negocios de telefonía en Colombia.
Ese es Telecom senadores y colombianos. ¡El portaaviones de las comunicaciones en Colombia! Y así lo expresan sus utilidades operacionales: 457 mil millones en el año 2003, 855 mil millones el año pasado y 954 mil millones en el presente año. Y dicen que es una empresa que se está hundiendo, que no tiene futuro Lo de los celulares es exactamente al revés. Lo trataré más adelante. Pero antes digamos que las utilidades de Telecom no obedecen a la genialidad del doctor Gómez, no le concedamos eso. Tienen que ver, en especial, con que echaron a los trabajadores y montaron un sistema de contratación de negreros que, por supuesto, potencia las utilidades de una empresa que es por definición una buena empresa, dados sus desarrollos tecnológicos. Acaba de invertir 175 mil millones en banda ancha. Está funcionando con toda la normalidad.
Alguien me dirá: ¿y de las pensiones cuándo va a hablar doctor Robledo? Voy hablar ya. Es cierto que Telecom tiene un pasivo pensional y de esto, senador Barco, se viene hablando desde hace diez años. En 1997, cuando intentaron privatizar la empresa las pensiones fueron el gran argumento. Eduardo Sarmiento Palacios, en un estudio muy serio, dijo que las pensiones eran un no problema, porque si bien es cierto que el pasivo era alto, se estaba cubriendo sin dificultad. Hay un pasivo pensional de unos 6.8 billones de pesos, pero Telecom lo viene cubriendo en el orden de 928 mil millones de pesos promedio al año. Al paso que van, esto lo sabe usted señor gerente, Telecom cubre el pasivo pensional en los próximos cuatro años. Y, además, ¿de dónde sacaron la teoría de que se debe guardar en una caja o en un banco toda la plata de un pasivo pensional, si ese pasivo se vaya a causar dentro de 25 ó 30 años? Esa es una de las órdenes del Banco Mundial. Pero incluso manteniendo esa lógica absurda, Telecom tiene como terminar de cubrir todo su pasivo pensional en los próximos cuatro años. Y lo último que podemos decir de Telecom, para que no lo perdamos de vista, es que está en el negocio del futuro, como ya se ecplicó. Aquí y en EE.UU. y en Alemania y en Francia, el negocio del futuro es internet por banda ancha, a través de cables de cobre, y para eso Telecom tiene 2.190.000 líneas en operación.
Pero dicen que los celulares son el gran negocio y que si Telecom no entra a celulares con Slim se quiebra. ¡Háganme el favor con este cuento! Ya di unas cifras, pero voy a dar otras. ¿Cuál es el lío de los celulares? Que es un negocio muy costoso de montar y lo han tenido que hacer en un corto plazo. Es una inversión de alta tecnología, costosa. Y además tiene otra dificultad. Ellos sí han ampliado la cobertura, han conseguido muchos clientes, pero reduciendo las tarifas. No tienen otra salida. Cada vez que venden otro celular tienen que bajar el precio del minuto. Empezó a 1.200 pesos minuto y ya hay planes con 30 pesos el minuto. Entonces, ¿qué les viene pasando a los celulares? Que el ingreso por usuario-mes viene cayendo. Entre el año 2002 y el 2004 el ingreso por usuario-mes cayó 21 por ciento. El ingreso por minuto fue de 315 pesos en el año 2001 y en el 2004 fue de 175, o sea, 44 por ciento menos. ¿Y qué les sucede a los márgenes operacionales, que es lo que mide si una empresa es buena o no? El margen operacional de los celulares en el año 2001 fue de menos 13,8 por ciento; perdieron plata. En 2002 fue de 3,5 por ciento; y de 10,6 por ciento en 2003 y 6,7 po0r ciento en el año 2004. Un pésimo negocio. Así sea del señor Carlos Slim, es un pésimo negocio. ¡Qué hacemos! Un negocio que no renta ni 10 por ciento sobre sus ingresos operacionales es aquí y en Cafarnaún un pésimo negocio. Alguien podrá decir: usted da es el promedio, y debe ser culpa de OLA. Miremos cómo le va a Comcel, que es la que se supone viene a salvar a Telecom. Utilidades operacionales de Comcel: 7 por ciento en el año 2001; 14 por ciento en 2003 y 8 por ciento en el 2004, año en el cual el señor Slim o Comcel en general se echó al bolsillo apenas 153 millones de pesos de utilidades operacionales. Y Telecom ganó en ese mismo periodo 855 mil millones de pesos. Ellos tuvieron un margen operacional de 8 por ciento y el de Telecom fue de 48 por ciento. Entonces pregunto: ¿Quién salva a quién? ¿Slim a Telecom o Telecom a Slim?
Pero es más grave aún. La gente de Telefónica dice que si llegare a entrar un operador más en celulares se termina de desquiciar este negocio. Y le acaban de regalar a Avantel la posibilidad de entrar a celulares. Y Telecom, si quisiera, podría hacerlo con costos supremamente bajos porque tiene todas las facilidades tecnológicas para hacerlo.
¿Cómo explicar, y esto es muy grave, que el señor Slim tenga un negocio tan malo? ¿O que Telefónica acabe de comprar un negocio tan malo como es el de Bellsouth? La rentabilidad de Telefónica fue 6.5 por ciento. Todo eso se explica porque vienen por el monopolio. Son negociantes de largo plazo. Cuando logren consolidar su monopolio, nos van a quitar hasta las calzas de las muelas. Las bajas utilidades de estos días las van a reparar con creces. Y lo más grave es que el gobierno nacional está dedicado a mover todas sus fichas para que esta gente pueda montar su monopolio. Telmex-México, que es la empresa bandera del señor Slim, su portaaviones en telefonía fija, no de celulares, cobra 40 centavos de dólar por una llamada de México a EU, mientras en Colombia nos vale la mitad. Por esa diferencia es por la que viene el señor Slim.
Quinta mentira. Que se requieren grandes inversiones. Es el cuento que han echado para hacer todas las privatizaciones. Y lo he escuchado desde hace más de diez años, desde cuando estoy en el debate contra las privatizaciones en Colombia. Hablan de la necesidad del “músculo financiero” del capital extranjero. El senador Barco se debe acordar que con ese cuento nos privatizaron la telefónica de Manizales, Emtelsa, y hemos descubierto que los que la compararon no pusieron un peso nuevo. Todas las inversiones que han hecho después han sido con sus propias utilidades, que es lo que viene a hacer el señor Slim, si es que invierte algo, en algún momento. Pero hay casos más escandalosos: la Empresa de Energía de Bogotá, donde también trajeron un socio de “músculo financiero” para que la salvara, la han descapitalizado en 812 millones de dólares.
Pero por la boca muere el pez: la gente de Slim está tan segura de que el negocio es de ellos, que el señor Jaime Chico Pardo, director general de Telmex, dijo: “De concretarse esta iniciativa, el Telecom fortalecido invertiría en dos años cerca de 310 millones de dólares en infraestructura de banda ancha y en modernización de la red”. Queda claro que el negocio bueno es la banda ancha. Y que son 310 millones de dólares en dos años. Van a entregar el negocio del siglo XXI en Colombia por 155 millones de dólares al año. Eso es lo que necesitaría Telecom para modernizarse, pues es una empresa que está muy bien tecnológicamente hablando. Eso lo saben todos los especialistas con los que he hablado. Entonces, ¿cuál “músculo financiero” señor gerente, señora ministra? 150 millones de dólares es lo que niega el Estado colombiano para quedarnos con una empresa que tiene todas las garantías que he explicado. No nos traten como idiotas, no nos traten como estúpidos. Ahí están las cifras. No pueden sustentar ese negociado con una supuesta nueva inversión, si es verdad que es nueva y no un simple crédito. Hoy me decía un especialista: esos 155 millones de dólares que le van a invertir en nueva tecnología a Telecom podría ser un crédito bancario que lo conseguiría cualquiera que contara con esos activos. ¿Entonces para qué necesitamos un socio estratégico?
Termino esta intervención señalando que si estuviéramos en otro país, la señora ministra y el gerente de Telecom han debido renunciar hace rato. No resiste análisis lo que están haciendo. Si se quedan en sus cargos es por el poder del presidente Uribe Vélez, en especial en los medios de comunicación, los mismos que han sido manipulados para meternos todos los cuentos de este asunto, como la súper mentira de que los celulares son el gran negocio y que los fijos son el gran desastre. Han debido renunciar hace rato. No me hago ilusiones, sé que están tranquilos, que no les va a pasar nada. Pero voy a hacer dos comentarios más, agrios sin duda. Alguien me tiene que explicar porqué hay gente como el doctor Fabio Echeverri Correa, quien llega a la presidencia de la junta directiva de Telecom y a la asesoría del presidente de la República única y exclusivamente porque es un avezado hombre de negocios. Él ni siquiera tiene carrera política; da el gran salto al poder del Estado porque es un gran negociante. Entiendo que es un gran comisionista. Gente que sabe defender sus intereses personales como un perro defiende su hueso, que no pierde un centavo en ningún negocio. Bueno, ésa es su vida. Pero me pregunto qué pasa con esos personajes, como el señor Juan Felipe Gaviria, presidente de EPM, que está empeñado en privatizarla desde 1995, que cuando llegan a los cargos públicos, a la dirección del Estado, a la hora de defender el patrimonio público se vuelven como unos gatitos que no saben ni leer los balances, que no saben para dónde se mueve la tecnología, que no conocen las pérdidas y las ganancias de las empresas que administran. Yo quisiera que alguien me explicara esto. Lo digo con toda franqueza. No tengo ninguna prueba contra ese señor, pero me llama mucho la atención verlo también en la junta directiva de Ecopetrol, donde el senador Hugo Serrano y yo lo encontramos, y lo sabe el contralor general de la República, produciéndole pérdidas descomunales a la empresa estatal petrolera en el negocio del gas de la Guajira y en el petróleo de Caño Limón, como vamos a demostrarlo en los próximos días. ¿Qué es lo que pasa?
Y hago otra pregunta con toda franqueza: ¿hay comisionistas en este negocio señor gerente y señora ministra? Porque he hablado con muchos empresarios y lo que me dicen es que es muy difícil encontrar negocios de este tipo que no tengan comisionistas. El señor Felipe González se vino desde España para cuadrar una reunión de Telefónica con el señor Lucho Garzón. ¿De simpático? Quienes saben de esto me dicen que eso ni siquiera se considera inmoral ni antiético, que es normal; las llaman comisiones de éxito. Pregunto en forma directa: ¿hay comisionistas en este negocio?
Por último digamos un par de cosas más. No es cierto que se necesite el músculo financiero externo a Telecom. Y si lo fuera, ¿porqué no se miran otras soluciones? Si de lo que se trata es de recursos financieros, asociemos por ejemplo a Telecom con EPM y ETB, ¡sin socio privado, doctor Juan Felipe Gaviria! Y montamos así un gran portaaviones y competimos con esas transnacionales, si es que de verdad son capaces de competir. Nadie tiene con qué montar las redes de cobre que tiene Telecom, nadie. Pero si las cosas siguen embolatadas, cojamos más de mil millones de dólares del FAEP, que los tiene Ecopetrol en los bancos de Londres y Nueva York ganando 1,2 por ciento anual, y traigámoslos a un negocio que renta 48 por ciento. O simplemente, sin arriesgar en nada, absolutamente en nada las pensiones de los trabajadores de Telecom, difiramos en un año el cubrimiento del pasivo pensional. Que en vez de transferir los 400 millones de dólares al pasivo pensional los corramos un año, manteniendo toda la garantía del Estado. Y cojamos esos 400 millones de dólares, el doble de lo que dice poner el señor Carlos Slim, e invirtámoslos en Telecom. Pero quedémonos con la empresa, que es un excelente negocio para este país.
¡Por una vez siquiera, que quienes mandan en Colombia les digan a los gringos que nos da pena pero que no les hacemos caso y que aquí se van defender el interés nacional, la soberanía nacional y nuestro derecho a definir autónomamente!
Segunda intervención
Luego de escuchar al gerente de Coltel y a la señora ministra y de oírlos tres veces en estos días, en vivo y en directo y por televisión, me ratifico en lo que he señalado. Aquí lo que hay a mi juicio es un negociado en contra del interés nacional. En otro país el gerente y la ministra ya se hubieran caído. Es que cualquiera que mire con algún cuidado descubre que en esa acta de entendimiento no hay un solo punto que proteja el interés nacional. Cómo se valora la empresa y sus activos, quién la valora, cómo se valoran los activos de Slim, la manera de cederle al señor Slim el control del patrimonio nacional, en cada aspecto se favorece al señor Slim. Es un memorando redactado por el señor Slim o por alguien que trabaja para el señor Slim o por alguien que no entiende absolutamente nada de negocios. Son las conclusiones que se deben sacar. Estamos sin ninguna duda ante un negociado.
Y cuando se oye al doctor Gómez intentando justificar lo injustificable, con un discurso de casi una hora dedicado a menospreciar a Telecom, a minusvalorarla y a embellecer a ese llamado socio estratégico, entonces sólo queda una conclusión: si Telecom es tan malo como dicen el gobierno nacional y el propio presidente de Telecom-Coltel, entonces el señor Slim es un idiota que no sabe lo que va a adquirir y se vino a comprar un encarte de empresa, o es un filántropo que viene a salvar a los colombianos de la desgracia de ser sus propietarios. Pero como todos sabemos que el señor Slim es un tiburón especializado en comprar empresas que le entregan como gangas, y que empezó su gran fortuna al lado del ex presidente Salinas de Gortari en México, pues tenemos que decir que aquí se hace una presentación que no se corresponde con los hechos.
Y es especialmente molesto, doctor Gómez, que en vez de reconocer que las cifras que yo di son ciertas, usted haya intentado manipularlas, como cuando intenta comparar el número de fijos con el número de celulares. Pero le voy a repetir la prueba reina de que está manipulando: los ingresos de los fijos por línea frente a los móviles en el año 2004 son 2.2 veces más, ese es un hecho. Salvo que usted me diga que miente la CRT. Y en este semestre son 4.3 veces más por línea, por las razones que ya le expliqué.
Usted ha debido tener la honradez de reconocer este hecho cierto. Y tampoco puede usted minusvalorar otro dato que le di: las utilidades operativas de Telecom son de 48 por ciento y las de los móviles son de menos de 10 por ciento, otro hecho descomunalmente grande y que nadie puede negar. Es otra de las inmensas mentiras que usted ha ayudado a sostener. Pude demostrar también que los ingresos operativos de Telecom son inmensos y que no hay tal problema pensional, porque eso lo está atendiendo sin ninguna dificultad, del orden de casi un billón de pesos al año, al punto que lo va a acabar de cubrir en cuatro años. Pero el señor Slim lo pagaría en quince años. Luego lo que hacen es aumentar los riesgos. Pero, además, sabemos que no hay ninguna garantía por parte del señor Slim de cubrir ese pasivo pensional. Es decir, si el día de mañana esa empresa que le van a entregar al señor Slim se quiebra, seguirá siendo la nación la que responda por las pensiones. Usted sabe que eso es cierto, y que es mayor el riesgo de cubrir ese pasivo en quince que cubrirlo en cuatro.
Y es mentira lo de las grandes inversiones. Lo dice el propio hombre de Slim en el negocio de Telmex. Estamos hablando de 300 millones de dólares en dos años, que por supuesto se pueden conseguir sin necesidad de socio estratégico, el nombre pomposo que le han dado a esto quienes vienen a aprovecharse del patrimonio nacional. Por ningún lado se puede justificar ese proceso. Pero usted fue capaz de decir aquí, doctor Gómez, que los ingresos de la telefonía local habían caído. Aquí tengo los datos de los últimos cuatro años: esos ingresos crecieron, señor contralor, en 43 por ciento, a más de 10 por ciento promedio anual, que es un crecimiento excelente. Pero usted fue capaz de decir que habían caído.
Hay algo que me llama mucho la atención, y que en buena medida desnuda la naturaleza de lo que esta pasando: usted habló hora y media y no mencionó el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, no mencionó el TLC con Estados Unidos. Pero dijo veinte veces que las amenazas a Telecom eran descomunales hacia el futuro. ¿Por qué no explica esas amenazas? ¿Por qué silencia algo que es como una catedral, el TLC? ¿Por qué ocultan esa información? Porque si la sacan a relucir se les aparece otro problema y es que entonces su incidencia sobre el futuro de Telecom sería otra razón para que no se firme el TLC, pues se demostraría que también en el caso de Telecom el TLC es contrario al interés nacional. Eso no está bien, señor gerente, las cosas hay que decirlas con franqueza, hay que ponerlas encima de la mesa.
Concluyo diciendo que, y en esto expreso mi completa diferencia con el señor contralor y con el Partido Liberal, nadie ha demostrado que Telecom necesite un socio estratégico. Nadie ha demostrado que esa empresa haya que privatizarla y entregársela al capital extranjero. Y en ese sentido me sostengo en la idea de que aquí lo único que están haciendo es desarrollar la política del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, que apunta a arrebatarles a estos países pobres de la tierra los mejores negocios para entregárselos a las trasnacionales. Y que con argumentos de tipo ideológico justifican lo injustificable, razón por la cual, pienso yo, los colombianos debemos seguir oponiéndonos a este proceso. No solo porque se está valorando de manera ínfima ese patrimonio nacional, lo que significa que es un negociado, sino porque no es conveniente, por donde uno lo mire, transferir este tipo de bienes a los monopolios extranjeros.