Manizales, Septiembre 24 de 2004.
Señores;
NESTOR EUGENIO RAMÍREZ CARDONA
Alcalde de Manizales
EMILIO ECHEVERRI MEJÍA
Gobernador de Caldas
DIEGO PALACIO BETANCOURT
Ministro de Protección Social.
Cordial Saludo:
Hace poco más de tres de meses, el alcalde de Manizales suspendió la prestación de servicios de salud y cerró el Hospital de Caldas. Y afirmó que el cierre obedecía, de un lado, a la crisis financiera de la institución y, del otro, a que legalmente la prestación de servicios de salud de segundo y tercer nivel de complejidad era responsabilidad de los departamentos.
Al mismo tiempo, Ustedes difundían que la Alcaldía, la Gobernación y el Gobierno Nacional aportarían los recursos suficientes para atender las acreencias laborales y que, una vez cubierta esta obligación, se procedería a reestructurar la red hospitalaria y reabrir el hospital ya “saneado”. Que mientras tanto, también afirmaron, se aplicaría un “plan de contingencia” por parte de la Dirección Territorial de Salud.
Días después, durante un Consejo Comunitario, el propio Presidente Uribe Velez le alegró el oído a los caldenses diciendo que se había suscrito un acta de intención según la cual la Nación aportaría tres mil millones de pesos del programa de reestructuración física del hospital, el gobierno departamental pagaría dos mil millones de pesos de lo que le adeuda a la Institución y el gobierno municipal se endeudaría en cinco mil millones de pesos, todo para atender el pago de las acreencias laborales y otras deudas de corto plazo. Para aprobar esta decisión y evitar la liquidación se reunió el comité de vigilancia del acuerdo de reestructuración de pasivos (Ley 550) al que está sometido el hospital.
Pero hace tan solo cinco días, en avisos de prensa y radio informaron que para el próximo 27 de septiembre se convocó la asamblea de acreedores del hospital de Caldas, con el propósito de aprobar su liquidación. Dicha decisión se quiere sustentar con el pretexto de que los recursos que debía aportar la Nación “no llegarán prontamente” porque el Departamento no está “acogiéndose a la ley 617 de esfuerzo fiscal” y porque el Departamento debe “conciliar la deuda con el Hospital legalmente”. Se dice, además, que la deuda con los trabajadores sigue creciendo y la “reestructuración de la red hospitalaria se demora”. Con estos argumentos pretenden no solo evitar el pago de parte de las acreencias laborales y otras deudas, sino y sobretodo, justificar legalmente la liquidación del hospital.
Entonces, rechazamos de la manera más enfática la reciente decisión anunciada, al tiempo que responsabilizamos de ella al gobierno nacional, pues es obvio que si así lo quisiera el Presidente, se resolverían los “problemas” que le sirven de pretexto a la liquidación del Hospital. Así mismo, expresamos nuestro rotundo desacuerdo con la actitud del Gobernador de Caldas y el Alcalde de Manizales por facilitar dicha determinación.
Señor Gobernador, no más ciudadanos deambulando en dolorosa agonía, para terminar yendo a morir en Pereira o en Honda, porque no encuentran atención hospitalaria en Caldas. Señor Ministro, mientras los recursos de la salud están colocados en TES, se hunde la red pública hospitalaria en una situación que avergüenza a los colombianos ante el mundo. Señor Alcalde, es el colmo se pretenda retenerles por tiempo indefinido las acreencias laborales a los trabajadores del Hospital.
Atentamente,
Jorge Enrique Robledo
Senador de la República
Oscar Gutiérrez Reyes
Diputado de Caldas
Agradecemos la difusión que le den a la presente carta abierta.