Tunja , 24 de mayo de 2004.
Oficio No. 014- 2004.
Honorables Diputados
Atentamente Dr. LUIS ALEJANDRO JIMENEZ
Presidente de la Asamblea Departamental
E. S. M.
Referencia: Solidaridad y apoyo al agro boyacense.
Honorables Diputados.
En su calidad de dirigentes políticos del departamento y ante la grave crisis del Sector Agropecuario de Boyacá cordialmente los invitamos a realizar un pronunciamiento público frente a esta situación y ante los Tratados de Libre Comercio cuyas consecuencias son preocupantes ya que tocan directamente con la seguridad alimentaria y la soberanía económica y está en juego la suerte de nuestro sector agropecuario.
La historia de los últimos 14 años de apertura económica neoliberal merecen ser evaluados a la luz de sus resultados, que para Boyacá significaron la desaparición de los cultivos de trigo y cebada junto al levantamiento de las malterías. Nos preocupa el hecho de que hoy estemos importando estos productos para el pan y la cerveza que consumimos. Y si esta misma suerte les espera a alimentos tan importantes como la papa, la leche, el tomate, las hortalizas, la carne, entre otros, con la segunda etapa de la apertura, el departamento se sumirá en mayor pobreza, miseria y desempleo.
Como resultado de la primera etapa de la apertura hoy existen alrededor de 16.000 agricultores en Boyacá que no han podido cumplir con sus obligaciones pecuniarias ante las entidades financieras como el Banco Agrario, Caja Agraria, y otros. De los cuales cerca de 12.000 no han podido ni siquiera acceder a las soluciones parciales que presenta el PRAN a pesar de múltiples solicitudes. La gran mayoría están acosados por procesos jurídicos y prejurídicos y existen ya gran cantidad de embargos y remates judiciales con un desenfrenado proceso de despojos a los agricultores víctimas del abandono estatal y de la competencia desleal por parte de las multinacionales norteamericanas con sus importaciones masivas de productos subsidiados con 71.000 millones de dólares anuales del tesoro norteamericano, mientras aquí desapareció el crédito, las entidades y programas de fomento agropecuario.
Igualmente la asamblea ha sido objeto de recorte en su número de diputados , en una interpretación arbitraria del censo, y también de recorte en los recursos para su funcionamiento. A la dirigencia política local y regional se le señala como la principal responsable de la debacle económica del departamento; pero esta artimaña trata de ocultar evidencias tan grandes como el hecho de que el 50% del presupuesto nacional se destina para pagar intereses de intereses de la deuda externa y los condicionamiento de los organismos financieros internacionales, absorben cada vez más el ahorro nacional sin permitir la inversión para el desarrollo de las regiones y el país.
Similarmente los agricultores hemos sido señalados como acostumbrados a un supuesto paternalismo que nunca existió, sin nombrar que en los países desarrollados donde la agricultura ha tenido éxito, sus gobiernos concurren con cuantiosos recursos que superaron los mil millones de dólares diarios en el 2.003; con créditos de fomento abundantes, oportunos y baratos; precios de sustentación rentables y estables, adecuados canales de comercialización, investigación científica y tecnológica, asistencia técnica y distritos de riego; cosa que nosotros no tenemos, y lo poco que existía se está liquidando aceleradamente por exigencias de las multinacionales como se expresó en la ronda de Atlanta en el marco del TLC, en el Acuerdo Stand By firmado con el FMI, y en el permiso que el gobierno le solicita a esta entidad para ampliar el margen del déficit fiscal. Además se acepta que las multinacionales continúen con el monopolio en la producción de agroquímicos prohibiéndole a los laboratorios nacionales la producción de genéricos diez veces más baratos, aumentando nuestros costos de producción sin ningún control en los precios de los insumos y aún con mayores impuestos. Y en sus tratados secretos nos van a obligar a pagar impuestos por la utilización de semillas, plantas y animales que se dan silvestres o han sido producto del mejoramiento por nuestros productores y entidades colombianas y aún por nuestros aborígenes.
Las fincas, las viviendas, los muebles y enseres de los agricultores están siendo objeto de la subasta a menosprecio por parte de las entidades financieras y sus especuladores, en un despojo sin parangón en la historia nacional o regional. Vamos a sobrepasar a Argentina, otrora despensa del mundo, donde tan solo dos multinacionales se quedaron con más de 500.000 hectáreas de las mejores tierras de las pampas por insignificantes sumas adeudadas por los agricultores empobrecidos por la apertura. Y hoy vienen por la sabana cundiboyacense, arruinando campesinos y a empresarios agrícolas. Miremos las planicies del Tolima y el Meta donde en plena cosecha de arroz les autorizan la importación de 180.000 toneladas para quebrar a los productores y que el capital financiero les arrebate sus tierras.
Ayer participamos en el encuentro nacional panelero en la ciudad de Moniquirá donde se hace el llamado a la defensa de las 300.000 familias que viven de la caña panelera, de sus 30.000 trapiches y de los 280 municipios productores de panela, se aclare el espejismo del alcohol carburante y se definan políticas para el fomento y desarrollo del sector.
Para mayor información anexamos algunas estadísticas sobre el impacto del libre comercio en el departamento de Boyacá, que no es nada despreciable.
Estamos entonces ante hechos de gran magnitud que cada vez tienden a empeorarse en detrimento de las condiciones de vida y del desarrollo económico y social del departamento, aumentando descomunalmente las ganancias de las multinacionales de agroquímicos y del capital financiero como lo muestran sus exitosos balances.
Por lo anterior, fraternalmente los invitamos a que se unan al lado de los sectores productivos y trabajadores y adelantemos las acciones amplias, democráticas y civilizadas que sean necesarias para la defensa de nuestras fuentes de trabajo e ingresos.
Respetuosamente les sugerimos que esta honorable corporación lidere la organización de un foro amplio con participación del gobierno regional y nacional, y especialmente de los productores y trabajadores del departamento, y de sus organizaciones gremiales; el sector financiero, FINAGRO, y de todos los planteamientos políticos frente a esta situación concreta; donde escuchemos las diferentes ponencias y discutamos e impulsemos la unidad de los más amplios sectores y las tareas de organización y actividades a desarrollar.
Con las mayores muestras de aprecio y consideración, nos suscribimos de Uds.
Atentamente,
ASOCIACIÓN NACIONAL POR LA SALVACIÓN AGROPECUARIA
SECCIONAL BOYACA
OLIVERIO CASTILLO BURBANO MAXIMINO GAYON
COORDINADORES BOYACA