La chispa que encendió la hoguera fue la protesta de miles de transportistas y de los empleados públicos en contra del monopolio privado de la revisión técnica vehicular, entregado desde hace dos años a la empresa transnacional española RITEVE. Este monopolio privado está en contra de las leyes y la constitución costarricense, y a dejado en la ruina a miles de talleres mecánicos costarricenses que anteriormente estaban autorizados para hacer estas revisiones. En este negocio de miles de millones de colones, se ha dicho que están implicados altos exfuncionarios de la anterior administración, la del ex presidente Miguel Ángel Rodríguez, hoy flamente Ministro de Colonias de Estados Unidos (es decir, Secretario General de la OEA).
Desde el lunes 23, bloqueos en las principales carreteras y vías internas del país han puesto en jaque todo el sistema de transporte de personas y mercancías, y al gobierno mismo. Miles de personas han tenido que caminar largas jornadas para llegar a sus trabajos, sin embargo el apoyo de la población al movimiento ha ido en crecimiento, a pesar de los bloqueos y de las filas de camiones, vehículos familiares y autobuses que alcanzan los varios kilómetros de longitud.
Pero además de la lucha contra RITEVE, este movimiento de protesta se pronuncia en contra de la ratificación del TLC suscrito entre Centroamérica y los Estados Unidos, por parte de Costa Rica; también se está luchando por una dignificación salarial de todos los costarricenses ante el descalabro de las economías familiares a todo lo ancho y largo del territorio nacional.
Desde hoy 25 de agosto, muchos otros movimientos han anunciado que se unirán a estas protestas, que ya han afectado sensiblemente la economía del país. Se estima, según datos divulgados por la prensa, que el sector exportador sufre pérdidas diarias cercanas a los 12 millones de dólares.
Entre otros, el Consejo de Unidad Sindical y Magisterial (CUSIMA), el Comité Nacional de Enlace (CNE), el Encuentro Popular (EP), el Frente de Trabajadores del ICE (FIT-ICE) y los estudiantes universitarios, han anunciado que a partir del 26 de agosto se sumarán a esta protesta, de la que ya están participando diversas organizaciones de transportistas y la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP).
Expulsar a RITEVE del país, derrotar al TLC, dignificar los salarios de cientos de miles de trabajadores costarricenses: tales son las primeras campanadas de lucha de este movimiento popular que amenaza con extenderse y profundizarse. Ante esta situación, la represión del gobierno del neoliberal Abel Pacheco, no se ha hecho esperar. Durante la madrugada del 25 de agosto, la policía antimotines ha agredido a los transportistas que mantenían el bloqueo, rompiendo a golpes de bastón los parabrisas de los camiones y sacando a rastras a los manifestantes. Han usado gases lacrimógenos que han tirado incluso dentro de las cabinas de control de los camiones, amenazando la vida de sus ocupantes. El Gobierno ha amenazado con aplicar “todo el peso de la ley” contra los más de 40 detenidos hasta el momento de forma arbitraria, y contra todos aquellos que se sumen a estas protestas.
Queda por ver hasta donde llega este conflicto, que desde ahora parece ser la primera batalla de una larga guerra contra el TLC y el neoliberalismo en Costa Rica.
MILES MARCHAN CONTRA EL TLC EN COSTA RICA
Agosto 26 de 2004
Fue convocada apenas el día de ayer de forma urgente, pero la marcha contra el TLC, contra el monopolio privado de RITEVE (revisión técnica vehicular) y por la justicia salarial, ha sido todo un éxito, con lo que se alcanza el cuarto día consecutivo de protestas en todo el país. Se estima que la marcha contó con la participación de entre 7 y 8 mil personas, las cuales desfilaron por el centro de San José, la ciudad capital, con consignas de rotundo rechazo al TLC entre Estados Unidos y Centroamérica y exigiendo al Gobierno dejar sin efecto el contrato con la empresa española de revisión de vehículos, contrato que va contra las leyes y la Constitución de Costa Rica al ser un monopolio en manos privadas. Se solicita también al gobierno una verdadera dignificación para los salarios de miles de empleados públicos y privados que sienten día con día el peso agobiante del alto costo de la vida.
En esta protesta, sumaron sus esfuerzos diversas organizaciones, en especial los sindicatos costarricenses del sector público. Agrupaciones como el Frente Interno de Trabajadores del ICE (telecomunicaciones y electricidad), la Unión de Empleados de la Caja de Seguro Social, los gremios magisteriales, los empleados del agua, de la salud y de algunas otras instituciones públicas como Hacienda, el Patronato Nacional de la Infancia, etc., participaron de la protesta junto con ecologistas, campesinos sin tierra y otros sectores. Esta marcha fue convocada por distintas redes de coordinación y organizaciones, y demuestra que a pesar del corto lapso habido desde que se hizo la convocatoria, las organizaciones tienen gran capacidad de respuesta en momentos de tensión y lucha creciente.
Además de la marcha, los estudiantes de la Universidad de Costa Rica bloquearon importantes vías de la ciudad capital, en las cercanías del distrito universitario. Los bloqueos de transportistas se han mantenido también a pesar de los duros golpes que ha dado a este sector la represión policial, que deja ya un centenar de detenidos, camiones confiscados como prueba para los juicios con que amenaza el Gobierno a los manifestantes, y millones de colones en pérdidas para el sector exportador.
A pesar de jactarse con la supuesta democracia costarricense, los hechos muestran a las claras la creciente represión que ejecuta el gobierno contra quienes se oponen a sus desmanes. Desde hace dos años aproximadamente, se castiga con cárcel los bloqueos en las vías públicas, e incluso ya se ha enjuiciado a dirigentes populares por este supuesto delito. La penalización y criminalización de la protesta social es, para muchos, un signo evidente de la descomposición de esta democracia oligárquica y generadora de exclusión.
Para hoy 26 de agosto, en horas de la tarde, seguirán las reuniones de coordinación entre las organizaciones y redes que se están sumando a la lucha, para decidir sobre las acciones inmediatas y la orientación política de este conflicto que ha puesto en jaque a la raquítica institucionalidad costarricense. La población sigue apoyando de forma mayoritaria estas protestas y de seguir las cosas al ritmo actual, la protesta puede arder como pólvora seca en unos pocos días.
No al TLC, Fuera RITEVE Dignificación salarial para los trabajadores y trabajadoras costarricenses
¡Grito de los Excluidos por trabajo, justicia y vida!