La comida de los Colombianos continua en riesgo, los notables avances logrados en la jornada de protesta que se vieron obligados a adelantar los campesinos de cultivos de clima frio, cafeteros, arroceros, cacaoteros, fruticultores y ganaderos, les dan un respiro transitorio que de no constituirse mediante una ley agropecuaria en blindajes permanentes conducirán a su inevitable quiebra o a una sucesiva tromba de reclamos, resistencias y paros. Recursos en el presupuesto para subsidiar el precio de los productos a la baja por efecto de la importación y contrabando o por la acción inescrupulosa de los especuladores del mercado; condonación de deudas impagables para los productores vencidos a diciembre 31 de 2012 en créditos otorgados con recursos de FINAGRO o hasta el 80% si se trata de obligaciones contraídas con la banca privada por montos inferiores a los 20 millones de pesos; suspensión de la resolución 970 que penaliza el uso de semillas provenientes de la mejor parte de la cosecha de los agricultores para obligarlos a comprar semillas certificadas de dudosa calidad propiedad de las multinacionales; salvaguardas para tubérculos, líchigo y legumbres de clima frio con algunos países excepto con quienes se ha firmado TLC porque el gobierno se resiste a contrariar a sus amos del norte de América y de Europa, ley anticontrabando que aumenta las penas para quienes realicen importaciones ilegales de alimentos; mesa técnica para revisar los precios de los insumos agropecuarios en poder de unos pocos consorcios que sobre facturan para aumentar desproporcionadamente sus utilidades con el silencio cómplice de las autoridades; pero principalmente se logró que la sociedad entera se informara sobre la tragedia que se vive en los campos y se vaya conformando un consenso alrededor de la urgente necesidad de una política pública que acepte la existencia y la necesidad de preservar una agricultura de pequeños y medianos productores al lado de la gran producción que hasta el momento es la única que el gobierno valida y reafirma con la designación en el Ministerio de Agricultura de un representante del empresarismo una forma particular de convertir a los agricultores en siervos de la gleba siglo XXI.

Es claro que si los agricultores aspiran a recuperar un lugar importante en las prioridades del Estado deben contribuir a cambiar su dirección, de lo contrario volverá a ocurrir que en medio de la protesta por tanta apertura del mercado nacional los legisladores de la Unidad Nacional aprobaran el garrotazo al agro del acuerdo con la Alianza Pacífico.

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