Una de las principales problemáticas de carácter ambiental con hondas repercusiones sociales y que evidencia la ausencia de políticas públicas en materia de planificación urbana por parte de las distintas administraciones son los ya reiterados fenómenos de inundaciones que se presentan en Cartagena.
Según datos reportados por el Departamento de Valorización Distrital, este fenómeno incide en más de 719.295 mil habitantes en la ciudad, equivalente al 71% de la población, con un número de viviendas afectadas de 108.889 que representa el 69% de las residencias en la ciudad y de las cuales en el estrato 1 se localiza más de 38.082 viviendas, en el estrato 2 se ubican más de 35.968 y en el estrato 3 más de 22.404 viviendas (Plan maestro drenajes pluviales, 2011).
Frente a tal situación, podemos observar que los principales afectados no son más que los sectores más vulnerables de la ciudad y las capas medias que por causa de la desidia y obviamente por la corrupción galopante en los distintos gobiernos distritales, sufren todos los años un verdadero viacrucis.
Todo ello a pesar de existir la formulación de un Plan maestro drenajes pluviales que lograría impedir que se presente esta trágica situación y que tendría según las proyecciones económicas realizadas un costo de 3 billones de pesos, que implicaría en su fase de diseño conceptual la ubicación de una serie de desarenadores sobre los principales drenajes, además de la canalización de los ya existentes.
Este plan contempla la amortización de caudales cuyos ejes centrales son los diseños de embalses de retención de cuencas rurales, asimismo en la fase de ejecución la intervención no solo del canal Ricaurte cuya extensión es de 733.32 hectáreas, esto es 3.5 Km, sino también del canal de Matute y Chiricoco entre otras obras que debe ser desarrolladas.
A consecuencia de la falta de planificación en la administración Distrital, como lo señala el Departamento de Valorización –en el documento “Sobre la construcción del Plan maestro drenajes pluviales”- las pérdidas anuales causadas por las inundaciones se estiman en materia de vivienda en un 53% y con respecto a la afectación en las instituciones del distrito en un 3%. Al mismo tiempo, los costos asociados al canal Ricaurte por motivo de las inundaciones están avaluados en más de 9.049.112.020 millones de pesos anuales.
Sin embargo al examinar los costos individuales, son los hogares los que resultan ser los más afectados por los acontecimientos de lluvias fuertes con pérdidas que ascienden a $21.329.683.333.00 a precios corrientes de 2007, lo cual constituye un 53% dentro de los costos totales poblacionales.
Por ello, la constante que se ha presentado con la situación invernal en la ciudad en los distintos gobiernos de la misma, es la indolencia y la falta de voluntad política para adoptar las acciones necesarias para resolver de manera definitiva esta problemática que afecta a los segmentos de la población más vulnerables de la ciudad y a sus sectores de clase media.