Desde el punto de vista de la economía, está demostrado que el crecimiento del Producto Interno Bruto colombiano está fuertemente impactado por el aporte de las Empresas de Servicios Públicos domiciliarios, que deben su floreciente negocio, de una parte a los usuarios, cuyos bolsillos están extenuados por las caras tarifas, y de la otra al Estado -distrito o municipio-, encargado de hacer las expansiones del servicio. Es un crecimiento económico basado en la exacción del bolsillo de los contribuyentes y del erario para satisfacer el apetito voraz de especialmente las multinacionales.
La empresa Aguas de Cartagena -Acuacar- presentó su balance al cierre del ejercicio 2012, resaltando los siguientes grandes rubros: $13.623 millones de utilidades; ingresos acumulados en el periodo por $165.887 millones, con un incremento de 8,81% con respecto al periodo anterior; agua potable facturada por $78.772; sus accionistas son: Distrito de Cartagena (50%), Aguas de Barcelona –AGBAR- (46%) e inversionistas privados (4%). A vuelo de pájaro se puede deducir que los ingresos acumulados deflactados en 2012 -total de ingresos menos la inflación-, le deja una rentabilidad cercana al 6.5% anual, que lo convierte en un gran negocio, permitiéndole pagar exorbitantes salarios al Gerente y al personal administrativo, como lo ha denunciado en múltiples ocasiones el sindicato de la entidad.
Mientras nuestros gobernantes armaron el negocio a los empresarios, el Ideam toca alarmas: “en Colombia sólo quedan 6 glaciares. En 160 años ha perdido 17, pasando de 374 a 45.3 km2. Si el fenómeno continúa, en 30 años no habría nevados, según la publicación Glaciares de Colombia: más que montañas con hielo”. “Hemos perdido el 57 por ciento de nuestra masa glaciar, porque los glaciares y nevados son sensores del cambio climático”, advirtió. “Actualmente sobreviven sólo seis masas glaciares, todas por encima de los 5.100 metros sobre el nivel del mar: Sierra Nevada El Cocuy, Volcán Nevado del Ruiz, Volcán Nevado del Huila, Sierra Nevada de Santa Marta, Volcán Nevado de Santa Isabel y Volcán Nevado del Tolima… Colombia representa el 0.17% de los glaciares andinos (Argentina y Chile representan el 90%), el 2% de los glaciares tropicales andinos y el 36% de los glaciares ecuatoriales”, aseguró la entidad, que de paso explicó que existen dificultades con la oferta hídrica en la cuenca del Magdalena-Cauca y en la zona Andina como producto del alto nivel de deforestación, que en la actualidad es de cerca de 300 mil hectáreas anuales. De ello se deduce que no somos la gran potencia hídrica; es decir, nos siguen mintiendo.
El agua es un recurso natural estratégico para la supervivencia de la especie y por ello es incomprensible, desde el punto de vista social -no así para los intereses de los neoliberales negociantes del Gobierno-, la insistencia en entregar en concesión los acueductos municipales o veredales, la venta de cuencas hídricas o de extensiones territoriales que las comprendan y la explotación minera en donde se encuentran los glaciares y páramos, como lo pretenden con el de Santurbán, que entre páramo, sub-páramo y bosque alto andino, tiene 438.300 hectáreas; lugar en el que las 5 principales multinacionales mineras quieren hacer valer títulos para su explotación. Se trata de la subsistencia de los colombianos o de garantizarles los negocios y la alta rentabilidad a los inversionistas. ¡Una enorme tarea para los demócratas colombianos: defender el agua como derecho fundamental e inalienable para poder vivir!