El Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) y el Tratado de Libre Comercio (TLC) podrían quebrar a Colombia y conducir al país a varias décadas perdidas por las carreras de firmar unos acuerdos sin mucho cuidado, tiempo y juicio.

Este es parte del pensamiento de Emilio Sardi Aparicio, vicepresidente ejecutivo de Tecnoquímicas del Valle, empresa productora de los pañales Winny y de farmacéuticos como MK, Sal de frutas Lúa y productos de consumo como Yodora, durante su visita a Manizales para participar en un foro sobre el ALCA organizado por la Cámara de Comercio de Manizales.

En diálogo con NEGOCIOS, Sardi Aparicio explicó el efecto que se podría generar en los medicamentos y el sector agropecuario, y habló sobre los estudios realizados por el mismo Departamento de Planeación Nacional.

¿Porqué empresas como Tecnoquímicas están en contra del ALCA?

Es que no se trata de estar a favor o en contra. Es muy difícil decirlo porque no hay estudios para que se hagan apreciaciones serias sobre este tipo de acuerdos. Ambos encierran peligros para Colombia y tienen que ser estudiados con juicio antes de asumir alguna posición. Los tratados cuando se negocian bien son positivos, pero la historia muestra que Colombia ha negociado mal y por eso quisiera que en esta oportunidad tratáramos de hacerlo bien, en particular porque allí no sólo se habla sobre aranceles; prácticamente se va a establecer una nueva legislación comercial que estará por encima de la Constitución y que es irreversible. Colombia va a vivir con esas normas por 50 ó 100 años y por eso tienen que ser analizadas con juicio.

Las luces de algunos sectores se han prendido en lo referente a la agricultura, ¿cómo se afectaría el sector farmacéutico?

Tanto Estados Unidos en el acuerdo bilateral o en el ALCA se exige que los aranceles lleguen a cero. Eso puede quebrar sectores enteros porque por ejemplo el sector avícola podría perder no sólo con la importación de huevo congelado sino en la carne. Desaparecen. Pero hay cosas que van más allá de los aranceles. Por ejemplo las normas que quieren poner de propiedad intelectual harían que los costos de los medicamentos en Colombia se duplicaran o triplicaran. Harían la salud prácticamente incosteable y eso tiene que ser mirado.

¿Hay estudios estimados de esas alzas?

Yo tengo un cuadro donde se demuestra que las multinacionales han subido sus precios en el 135% durante los últimos cinco años, mientras que los nacionales los subimos en el 16%, y gracias a que el mercado nacional vende el 70% de los medicamentos del país los precios no han subido tanto. Pero si nos sacan a la mitad de los colombianos, qué le va a pasar a losprecios. Eso es lo que no se está mirando y no hay nadie defendiendo la salud de los colombianos ni su empleo.

¿Qué efectos tendrán estos acuerdos particularmente en industrias grandes como Tecnoquímicas? Yo creo que esta es una de las empresas mejor preparadas para cualquier tipo de tratado. Nosotros tenemos en negocios como pañales la planta más eficiente y versátil de América Latina, entonces podríamos defendernos desde el punto de vista de producción en algunas líneas y por eso no sentimos que haya una amenaza tan seria. La pregunta es qué saco yo con tener una buena compañía en un país totalmente enfermo. Porque además de la salud el país como tal puede dejar de ser viable, porque cuando acaben con la industria avícola, con arroceros, harineros y con todo el mundo, a quién se le venden las cosas. Por eso debe existir gran solidaridad de todos los colombianos para que esto se estudie y defendernos juntos.

Sobre los demás sectores ¿qué impacto creen que tendría el ALCA?

Yo tengo en mi poder dos estudios de Planeación Nacional uno de los cuales dice que el ALCA no es aconsejable y el otro dice que sí. Pero aunque en el segundo se recomienda que se apruebe, se contraviene porque demuestra que de 10 sectores, ocho reducirían su producción y sólo dos aumentarían. Entonces para que aumenten unos no se pueden desbaratar otros. Suficiente tenemos con un Tirofijo para que el país venga a destruir a todo el mundo, porque se va a generar un problema serio.

Usted planteaba que ni siquiera el sector textil crecería ¿porqué?

Es que son tan atrevidos que el mismo estudio de Planeación Nacional, donde se habla de los dos tratados, dice que el TLC es mejor que el ALCA y que si se firmara el bienestar para Colombia aumentaría en el 0,79%. Imagínese ni siquiera el 1%. Además dicen que dentro de los sectores que crecerían se cuenta el textil, pero no tienen en la cuenta que China dentro de un año empieza a entrar Estados Unidos sin cuotas y de una vez lo despedaza. Ese cuento del Atpdea, que ya se firmó, es absolutamente irrisorio, cuando entren los chinos a vender a la cuarta parte del precio nuestro. Sostienen que crecerá el sector lechero, cuál si el ganado se va a acabar con las importaciones. Todo eso es una irresponsabilidad total y hay un jolgorio allá en Bogotá por aparecer por llegar a la historia firmando y como en Colombia no se cobran los errores no importa.

Algunos analistas sostienen que lo importante es preparar a las empresas para que sean competitivas ¿eso lograría mitigar el impacto de los acuerdos?

Yo creo que en Colombia en general los empresarios son muy eficientes pero como se habla de poner unas normas nuevas, el día que les den unos privilegios a los extranjeros se van a quebrar todos, no por ser ineficientes ni estar mal preparados, sino porque imponen unas normas

que son supremamente peligrosas. Allí es donde digo que esto tiene que ser estudiado con absoluta seriedad y ponerle atención, porque hay un cuento allá en el Ministerio de Comercio de que hay que entender que algunos van a ser sacrificados, pero resulta que son la mayoría.

¿Cuál es la propuesta de ustedes, quiénes deberían participar en esos acuerdos para lograr tratos justos?

La conclusión más importante es que en ese equipo de negociación tienen que estar el Ministerio de Agricultura que tiene que ver con 12 millones de Colombianos y el de Protección Social que tiene que ver con salud y el empleo de todos. No se pueden tener a unos funcionarios teóricos que no tienen experiencia empresarial, que no saben qué es pagar una nómina y un sueldo, decidiendo qué le va a pasar a Colombia en los próximos años.

¿Han pedido vocería o participación los empresarios para exponer sus inquietudes?

Debiéramos tener asiento en esas negociaciones, pero cada cosa que uno les entrega la ignoran. Pero está bien que nos hagan el asco, pero por lo menos que involucren a los ministerios y no pongan a unos teóricos economistas para que decidan qué va a pasar con la vida de 44 millones de personas.

Al principio usted dijo que los acuerdos de Colombia han sido mal negociados ¿cuáles son esos y porqué?

Hay muchos tratados que han sido torpes como el G-3. En la década del 83 al año 92, o sea antes del señor Hommes, se tenía una balanza comercial favorable de 3 mil 500 millones de dólares. Pero vinieron estos señores con sus tratados como el G-3, la Apertura Económica y demás y en la siguiente década de 1993 al 2002 se generó un déficit de 20 mil 300 millones de dólares. Es decir de una década a otra caímos 24 mil millones de dólares. La deuda externa son 36 mil millones de dólares o sea que son dos tercios de la deuda colombiana generada por la irresponsabilidad en el comercio exterior. Y ahora vienen unas cosas que pueden ser peores, entonces mi pregunta es qué le va a pasar al país.

Como dice el dicho, de las carreras no quedaría sino el cansancio

En efecto, el excanciller de México, Jorge Castañeda, dijo en el Foro de Portafolio la semana antepasada textualmente: la prisa fue pésima consejera en la negociación del Nafta (North American Free Trade Agreement, compuesto por Canadá, Estados Unidos y México). La diferencia entre los ricos y los pobres es que ellos nunca tienen afán para hacer un negocio, mientras que el pobre sí, uno siempre quiere vender el carro u otra cosa a las carreras y aquí no podemos actuar sin pensar en el futuro de nuestro país.

Entonces ¿cree en lo que dice el senador Jorge Enrique Robledo de que el ALCA es sinónimo de “al caído cáele?

Con los borradores actuales, parece que fuera así.

¿Hay recuperación del país o no creen en ese dinamismo?

Por supuesto, sí hay una mejoría aunque los últimos meses se han vuelto blandos. Hay optimismo, el susto es que tomen medidas que dañen las cosas.

¿Cómo afectó el IVA el mercado de sus pañales?

El mercado se redujo notablemente, aunque no tengo cifras exactas.

¿Cuánto podría crecer el país este año?

Podemos estar por encima del 2,5% que se ha estimado, aunque el tercer trimestre puede ser igual de malo al segundo.

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