OBJETIVO GENERAL: Dinamizar nuestro progreso como capital de la inclusión y el libre comercio, ambiente de confianza para la inversión pública y privada. Contribuir con el logro de los objetivos del milenio proyectados para el 2015, por medio de las metas que se planearon en el Conpes 140 de 2011, y que tiene como propósito esencial disminuir la pobreza, erradicar el hambre y mejorar las condiciones de vida de las personas para seguir avanzando en el desarrollo humano.

El Plan de Desarrollo Distrital consta de 3 ejes: Barranquilla con Equidad Social que tiene seis estrategias y su valor se estima en 3.4 billones de pesos; Barranquilla competitiva con seis estrategias por cerca de un billón de pesos; Barranquilla ordenada con cinco estrategias por 1.2 billones de pesos; y cuatro pilares para el éxito por 0.58 billones de pesos. En total son 75 programas y 258 proyectos.

En primer lugar se observa un desfase financiero con respecto al plan de desarrollo del exalcalde Alex Char 2008-2011, pasando los ingresos totales de 3.8 billones a 7 billones de pesos, un 84 por ciento mayor. En ingresos corrientes pasa de 3.5 billones a 6 billones de pesos, un 71 por ciento de incremento. En cuanto a ingresos tributarios pasa de 1.4 billones a 2.2 billones, 52 por ciento mayor. En ingresos no tributarios se pasa de 2 billones a 3.8 billones de pesos, un 85 por ciento más. Sistema General de Participaciones de 1.3 billones a 1.9 billones, 46 por ciento mayor. Recursos de capital, de 0.3 billones a 0.67 billones, un 113 por ciento más. En cuanto a gastos de funcionamiento pasa de 0.58 billones a 0.72 billones, un 30 por ciento más y gastos en servicios personales, pasa de 0.11 billones a 0.22 billones, un ciento por ciento de incremento.

No se encuentra una explicación lógica para incrementos tan exagerados en ingresos y en gastos, máxime cuando la situación económica no es la mejor. El secretario de Hacienda del distrito informa a los medios el 24 de mayo que a la fecha el recaudo del impuesto predial ha aumentado un 6 por ciento y el de industria y comercio lo ha hecho 18 por ciento, lo que hace más incongruente las cifras del plan de desarrollo.

Educación. La administración anterior impulso fuertemente la política privatizadora con los llamados megacolegios, banco de oferentes, administración del servicio y entrega del preescolar con lo cual 40.000 estudiantes de 200.000 quedaron en manos de mercaderes de la educación. Esto no sufre ninguna variación, sino que se profundiza con la política de primera infancia llamada de Cero a siempre que golpea también a las madres comunitarias. En cuanto a la política universitaria, ésta se orienta en el PDD a implementar CEDIES en los barrios en vez de apoyar los bachilleres para que vayan directamente a las instalaciones de la Universidad del Atlántico a recibir una educación con todas las condiciones materiales disponibles. Además no se habla nada de la gran deuda que tiene la alcaldía con el alma máter, la cual debía honrar de una vez por todas. La estrategia Barranquilla más educada tiene un monto de 1.45 billones de pesos, una parte importante va a los operadores privados. La novedad es la implementación de la jornada complementaria que apunta a incrementar el trabajo de los docentes y sin la planta física suficiente.

Salud. Continúa con la entrega de la red pública hospitalaria a un operador distinto al distrito y el aseguramiento a través de EPS privadas, es decir, doble intermediación. Con este modelo, que fracasó en todo el país, salen gananciosos los intermediarios que se llevan una buena tajada de los recursos públicos tasados en 1.27 billones de pesos para la estrategia Barranquilla saludable. En el caso de la IPS Universitaria que opera la red hoy, ésta pactó entregar al distrito el 50 por ciento de las utilidades. Admite el PDD que uno de sus objetivos es “comercializar servicios de salud en la región”, una variante de la privatización de la salud.
Sostenibilidad de las finanzas. Se advirtió al principio como este PDD está inflado financieramente, por lo que se habla del “incremento sostenido de los ingreso tributarios”, lo que quiere decir que las cargas impositivas se pueden volver insoportables cuando la mayoría de los barranquilleros no aguantan más tributos, además se incrementará el endeudamiento como lo muestra el aumento del rubro de recursos de capital en 113 por ciento.

Desarrollo económico y empleo. Se insiste en que Barranquilla sea el epicentro de los TLC, sin hacer ningún análisis de lo que ha repercutido las políticas de libre comercio en el país desde 1990 y antes. La quiebra de importantes sectores del agro y la industria y la secuela de desempleo e iniquidad social. Se hace hincapié en los clústeres (agrupaciones de renglones industriales afines), sin tocar el modelo económico. Se muestra como la industria pasó de representar en 2007 el 21.2% del PIB departamental a 18.8% en 2009, disminuyendo en 266 el número de empresas industriales. Creemos que se requiere un replanteamiento de las políticas económicas con una defensa de la producción nacional, el mercado interno y el trabajo digno.

Política portuaria y río Magdalena. No hay un diagnóstico sobre la situación de la ribera en su último tramo que se está llenando de muelles privados, principalmente para la exportación de carbón, produciendo el fenómeno llamado “puertitis”, más de 28 en los últimos 22 kilómetros. No se dice nada de la concesión de licencia a River Port al que le entregan el 56% del ancho del río lo que ha ocasionado un alud de críticas justificadas.

Medio ambiente. Se habla de la contaminación del polvillo del carbón, pero queda como un enunciado teórico. No se menciona la norma del cargue directo establecida oficialmente y la proliferación de puerto carboneros. Este es un asunto crucial para la salud de millones de barranquilleros y atlanticenses y para el medio ambiente. Esto no se puede despachar con una frase.

Parques y valorización II. Aparece el programa de obras para el mejoramiento de los parques vinculado con la valorización II. Nadie se opone a las obras que se pueden plantear, la cuestión es de más calado: qué pasó con valorización I, dónde están las cuentas claras, lo que se ve son obras deterioradas y algunas sin acabar. Además hay asuntos de orden legal como que el concejo no ha aprobado el plan de obras y que existen otras formas de obtener los recursos, como el impuesto de plusvalía, las regalías, los impuestos que ya pagamos, la sobretasa a la gasolina, etc.

Política de movilidad. Es un problema de gran calado y lo mejor es resolverlo a través de la concertación con todos los participantes en el tema. Tratar de “erradicar” de manera coercitiva las formas de transporte informal no es el camino. La situación económica y social lleva a los sectores más golpeados a la informalidad, que según el Banco de la República Barranquilla es de las que tiene la más alta tasa en el país, el 62%. Lo mismo la situación de los taxistas, las Dacia, que se le está saliendo de cauce a la administración. Lo del sistema de Transmetro, que se lo impusieron a Barranquilla para endeudarla más y prodigarle grandes ganancias al sector financiero nacional e internacional. Es probable que este medio masivo de transporte colapse según se desprende de declaraciones de los operadores Sistur y Metrocaribe, que pretenden que los barranquilleros sufraguemos las altas utilidades que esperaban. En el PDD no se dan pautas para resolver esa grave situación.

Actualización catastral y plusvalía. Un dato importante que anuncia el PDD es que vienen los vencimientos de capital de la deuda pública, lo que explica la necesidad de más recaudos tributarios, incluida la valorización II. Hay que analizar los aumentos de las deudas del distrito y la pérdida de patrimonio, aspectos investigados por el doctor Jorge Vergara, lo mismo que lo de las vigencias futuras excepcionales por cerca de 400 mil millones de pesos, que según la Contraloría General eran ilegales. Grave el anuncio de la actualización catastral, ya que Alex Char hizo una hace cuatro años que produjo un aumento grande en el cobro del impuesto predial. Una iniciativa interesante es la posible implementación del cobro del impuesto de plusvalía, que nunca se ha hecho en Barranquilla y que la deben pagar son los dueños de grandes extensiones de tierras urbanizables y a quienes los favorezca el cambio del uso del suelo.

La política de focalización social. El PDD señala que la política social está encaminada a favorecer a los sectores más vulnerables de la sociedad, lo que es una copia literal de los documentos del Banco Mundial desde hace varios años. Precisamente las políticas neoliberales de libre comercio son las que han ocasionado la lamentable situación social en el país y en nuestro departamento, para luego señalar que las “soluciones” son políticas de focalización, es decir, asistencialistas, como Familias en Acción, subsidios a la tercera edad. Pero los sectores avanzados debemos señalar que la única solución es a través de transformaciones estructurales contempladas en el Ideario de Unidad del PDA.

POSICIÓN SOBRE EL PLAN DE DESARROLLO DE BARRANQUILLA

Se trata de un plan inflado financieramente como lo demuestran las cifras, que no apunta a resolver los problemas estructurales de la población barranquillera sino a profundizar la política agenciada por el Banco Mundial y el BID, aplicada por los gobiernos de turno. Como se demostró en educación no se corrige el rumbo privatizador, aunque hay que reconocer que se adelantan obras de infraestructura en muchos colegios, pero eso hace parte de las obligaciones del Estado. En Salud se profundiza la operación de los intermediarios, tanto prestadores como promotores, y se llama a “comercializar la salud”. En el desarrollo económico y empleo se enfoca en profundizar el modelo a través de clústeres y no en defender la producción industrial y el mercado interno para nuestros productos. En los ingresos fiscales se enfatiza en el aumento de los recaudos tributarios, entre otros el de valorización II tan fuertemente cuestionado por amplios sectores ciudadanos.

El Ideario de Unidad es categórico al rechazar “la globalización neoliberal y su expresión actual en el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos”, por lo que debemos dejar constancia de no estar de acuerdo con que el PDD tenga como sustento el libre comercio, los TLC, es decir el modelo neoliberal, que es lo que ha llevado a profundizar la crisis económica y social en el país, como también a nivel mundial.

Mirar aspectos que son rescatables como el cobro del impuesto de plusvalía y la preparación de la conmemoración del bicentenario de Barranquilla que sirva para mostrar el contexto histórico de la época de fundación, cuando el pueblo colombiano luchaba por la independencia de la Corona española y los habitantes de Barranquilla jugaron un papel al lado de los patriotas; como también la época actual cuando luchamos por la segunda independencia nacional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *