El senador Jorge Robledo alertó que se fraguaba un fraude contra los partidos que no hacen parte de la Unidad Nacional del presidente Santos, especialmente al Polo Democrático Alternativo –PDA- por su caracterizada oposición. Está claro que este partido desde el Congreso y en las diferentes Corporaciones Públicas regionales ha realizado los más trascendentales debates en defensa de la soberanía económica y territorial del país, desenmascara los negociados de las transnacionales y el saqueo al erario y patrimonios públicos. Desde ese punto de vista, el PDA se convierte en enemigo irreconciliable de dicha Unidad Nacional y por lo tanto la estrategia es “barrerlo”, a cualquier precio, de las posiciones en las cuales pueda causarles ruido.
El PDA tuvo la mala fortuna de que Samuel Moreno en la alcaldía de Bogotá no gobernó con sus militantes y lo están investigando por presuntas irregularidades. Desde allí montaron la estrategia para deslegitimar al PDA. El objetivo es imponer una falsa oposición con una “seudoizquierda”, con lo cual validan el remedo de democracia, al mismo tiempo que lo estigmatizan desde los grandes medios de comunicación, y utilizan hasta “todas las formas de lucha” –asesinatos, amenazas, procesos penales, secuestros, cierre de espacios democráticos y robo de curules- para destruir al único partido de oposición democrática. Es una especie de coartada con la cual se proponen cooptar dirigentes del PDA hacia la falsa izquierda u oposición fabricada al servicio de las multinacionales y el modelo neoliberal.
Con razón el senador Robledo denunció que existe “un sistema electoral corrupto que debe tener cambios legales de fondo”, calificó como “descomunal la corrupción y la manipulación del Proceso Electoral”, pidió “la imposición del voto electrónico total para el 2014, una Fiscalía especializada en delitos electorales, prohibir publicar encuestas en los 90 días anteriores a las votaciones” y convoca a la población a generar “un gran movimiento, porque el cambio del sistema deben aprobarlo quienes ganan con él”. Los que obtienen los réditos de este Sistema Electoral son los partidarios de la Unidad Nacional, por lo que, si a ellos les va bien, aunque a Colombia le vaya mal, sino se hace un movimiento de masas, continuarán con lo que les favorece.
En lo local, mientras los cartageneros se predisponían a celebrar las “Fiestas del Bicentenario”, en la Registraduría Distrital se libraba la lucha por una curul del Concejo, que el PDA asegura es de su pertenencia, de acuerdo con la denuncia penal instaurada por David Múnera. “El pasado 31 de octubre el PDA denunció que se estaba tramando un fraude contra su curul en el Concejo advirtiendo que a pesar de superar el Umbral y la Cifra Repartidora no se le adjudicaba la respectiva curul. Fundamentó su denuncia en que el boletín #44 de la Registraduria que contiene el 97.18% de las mesas escrutadas, ubicó el Umbral en 7.493 votos y la Cifra Repartidora en 11.096 y el PDA cruzaba 11.996 votos, lo cual lo hace acreedor a dicha curul”. Un comunicado agregó que “el fraude se está consolidando, que a pesar que el formulario E-14 de Transmisión de datos arrojan los 11.998 votos, inexplicablemente el E-14 de los Delegados de la Registraduría contiene datos con menos votos. Así las cosas proyectan que el PDA pierda cerca de 1.200 votos, es decir, el 10% de su votación con cuya maniobra pretenden evitar que supere la Cifra Repartidora y despojarlo de su curul”.
El delegado del Registrador Nacional en Bolívar, Joaquín Negrete Sepúlveda, ha tratado de justificar un error en la transmisión del preconteo; pero ¿un error de todos los jurados en 1.200 votos? Le echa la culpa a los testigos de los partidos, ¡como si un partido pequeño tuviera capacidad para tener cerca de 1.300 personas, a razón de uno por cada mesa instalada y no fuera obligación del Registrador garantizar la transparencia! y desvirtuar “los rumores sobre que los dos registradores especiales de Cartagena, Boris Polo y José Daza, estuvieran involucrados en algún tipo de soborno, tras una supuesta reunión en un bar del Centro Histórico”, ¡algo de lo que se habla insistentemente en medios de comunicación y corrillos políticos!
El PDA obtuvo los votos para su curul, pero existiría una razón de fondo para no dejarlo llegar: ¡Desde allí ejercerá la fiscalización, que a algunos no les conviene, sobre $1.25 billón de presupuesto anual y el patrimonio de los cartageneros!