El Nuevo Día, Ibagué, agosto 13 de 2003
Más de 25 mil agricultores y campesinos convocados por el movimiento Salvación Agropecuaria de Colombia, que lidera Angel María Caballero se dieron cita ayer en Bogotá para decirle definitivamente no al ALCA y no a un tratado de integración comercial bilateral con Estados Unidos.
La marcha que salió a las 11 de la mañana de la plaza de toros de Santamaría llegó a la plaza de Bolivar empezando la tarde. Las personas que integraron la protesta se valieron de elementos alegóricos del campesinado y de sus productos como panela, café y arroz para simbolizar que el concepto de nación comienza en el territorio colombiano, y que por ello no aceptan que la devaluación siga afectando sus márgenes de productividad y mucho menos que la falta de condiciones crediticias los haya sumergido ante la imposibilidad de sembrar en gran valía un determinado producto.
Estos hombres, que viven de la agricultura, manifestaron públicamente que merecen mejor tratamiento y posibilidades efectivas de negociar sus productos.
25 mil personas apoyaron marcha de Salvación Agropecuaria Campesinos dijeron no al ALCA
Por Oscar A Varón B
Con un rotundo no, las asociaciones campesinas afiliadas a Salvación Agropecuaria rechazaron una eventual negociación en el marco del Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA o un acuerdo bilateral con Estados Unidos.
“El balance de la marcha nacional agropecuaria es muy positivo. Finalmente se reunieron 25 mil personas provenientes de diversas partes del país para notificarle al Gobierno nacional que nos oponemos rotundamente a que el sector agrario sea integrado al ALCA, y mucho menos que haga parte de una eventual negociación bilateral con Norteamérica”, señaló Angel María Caballero, presidente del movimiento por la Salvación Agroepcuaria de Colombia.
Igualmente, los campesinos y agricultores, que se dieron cita en la plaza de toros de Santamaría iniciaron su caminata con consignas que reflejaron su desacuerdo con la forma en que el Gobierno viene negociando la subsistencia alimentaria con la que millones de colombianos derivan su sustento diario.
“Nuestra posición es clara no apoyamos el proceso de integración por considerarlo altamente nocivo para la economía rural”, precisó Caballero, quien estuvo acompañado por otros líderes como los parlamentarios Jorge Robledo, Jairo Cuéllar Devia, Bernardo Hoyos y por el líder cafetero Aurelio Suárez.
Oposición
En esta oportunidad, los agricultores provenientes de lugares tan apartados como Casanare y Nariño tuvieron tiempo para compartir sus necesidades entre la que se encuentra la falta de créditos individuales y la poca posibilidad que tienen de comercializar sus productos.
En cuanto al tema cafetero, el senador Robledo precisó que con una carga de 315 mil pesos, apenas un productor paga 31 jornales en la actualidad, cuando en 1998 cuando la carga se había fijado en 64 mil 683 pesos se podía pagar 60 jornadas de trabajo, lo que indica que la constante devaluación ha sido perjudicial para la siembra y la comercialización de los productos agrarios y ha ido en contravía de sus posibilidades de desarrollo. Dicha situación se ha visto aumentada cuando las importaciones entran al mercado a precios muy baratos.
Por su parte, Caballero indicó que “al tema de la devaluación se suma el incremento de los insumos y los agroquímicos que presentaron una escalada del 40 por ciento en seis meses, afectando con ello la productividad arrocera y de otros cultivos semestrales. ¿Por qué la disparada en el valor de los insumos no respeta los índices inflacionarios?”, recalcó Caballero, quien agregó que es injusto que este valor lo paguen los agricultores a costa de su sudor y de su escasa rentabiliddad económica.
Para finalizar, las asociaciones campesinas precisaron que los resultados en materia de generación de empleo en el campo, presentados por el Ministro de Agricultura, Carlos Gustavo Cano, no corresponden a la realidad que se vive en el campo colombiano.
En esta oportunidad, los 25 mil campesinos reunidos en la capital exigieron mayor atención para los problemas que afrontan día a día, y que con el pasar de los años aumenta.
Por el momento, los agricultores rechazan la conversión agraria y la participación de Colombia en un acuerdo bilateral, pues de lo contrario entrarán a tomarse las carreteras del país.
Más de cinco mil personas marcharon en Ibagué. Paro nacional sin incidentes
La carrera Quinta fue el escenario de la marcha de los trabajadores del Tolima que participaron en el paro cívico nacional.
Con la participación de más de cinco mil personas que salieron a protestar en la ciudad de Ibagué, se cumplió el Paro Cívico Nacional en esta capital. Los trabajadores y empleados rechazaron enérgicamente la propuesta de Diego Palacio, Ministro de Protección Social, quien adelantará un proyecto que regula la edad de pensiones para hombres y mujeres, y que además señala que en el futuro algunas mesadas no sobrepasarán un salario mínimo mensual vigente.
Por otra parte, los trabajadores señalaron que el Referendo político propuesto por el alto Gobierno sería improcedente, pues los recortes para salud, educación y vivienda serían inminentes. Lo sindicalistas denunciaron que los cambios estructurales que adelanta la administración son para beneficiar el mercado de capitales externos, en el marco del ALCA.
Más de cinco mil personas protestaron. Por la dignidad y el trabajo
Por Oscar A Varón B
El paro cívico nacional que se llevó a cabo el día anterior en la ciudad de Ibagué recogió las quejas de más de cinco mil personas que marcharon por la carrera Quinta hasta llegar al parque Manuel Murillo Toro, las cuales protestaron en contra del alza en el costo de los servicios públicos, el desmejoramiento en la salud, las menores posibilidades que existen en la actualidad de acceder al mundo laboral en condiciones dignas y el Referendo político.
Igualmente, hubo un rechazo generalizado en contra de la nueva reforma pensional propuesta por el Ministro de Trabajo y contra las medidas autoritarias del gobierno de Alvaro Uribe Vélez, que según los representantes de los sindicatos están enfocadas a limpiar las finanzas nacionales para permitir que los capitales del ALCA entren libremente a apoderarse de lo que queda del aparato productivo de los colombianos.
En esta oportunidad participaron docentes del magisterio, empleados del hospital Federico Lleras, estudiantes del SENA, trabajadores del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, habitantes de barrios de la ciudad, las asociaciones de pensionados, los trabajadores del campo adscritos a Sintragritol y una buena parte de desempleados ibaguereños que reclamaron posibilidades de acceso al mundo laboral.
Voces y reclamos
Para Libardo Andrade, presidente de Sintraseguridad Social, la escisión del Instituto de los Seguros Sociales en Empresa Social del Estado no ha colmado los anuncios y las expectativas señaladas por el Gobierno.
“En la actualidad, los servicios médicos y la denominada mejor atención a los usuarios no se ha visto por ninguna parte. También, a los empleados de la ESE Policarpa Salavarrieta no se les ha pagado su salario.
Por otra parte, el sindicato tiene conocimiento de que los trabajadores en el país han elevado demandas que le pueden significar a la institución el pago hasta de un billón de pesos por incumplimiento de la convención colectiva y otros acuerdos que por improvisación no se debieron tomar bajo decreto gubernamental”, indicó Andrade.
Otro de los aspectos relacionados con el paro es el que tiene que ver con el SENA, en donde el recorte presupuestal ascendió a 144 mil millones de pesos, lo cual viene afectando los diferentes programas que imparte la institución.
“El punto 14 del Referendo, en donde se expresa que se congelará el presupuesto de atención, perjudicará a los municipios del departamento del Tolima y del país en general, cuyo acceso a la educación se vería disminuida sustancialmente”, sostuvo, Leonel González, miembro de Sindesena.
Por otra parte, el tema Telecom sonó bastante en la protesta, pues aunque las facturas ya han comenzado a llegar a los hogares de los tolimenses y se aplicará efectivamente el Retén Social para casos especiales, la militarización de la entidad y su liquidación dejó a seis mil 300 personas sin empleo en el país, quienes al parecer el DANE no ha querido reseñar en sus informes mensuales de desempleo, así lo reseñó Horacio Sierra, representante y presidente del Sindicato de Telecom.
“Sumado con los trabajadores de las teleasociadas, la cifra sobrepasa los nueve mil desempleados, lo cual es muy delicado si se tiene en cuenta que el indicador de desempleo es muy alto en Colombia y mucho más si observa que las fuentes de empleo son cada vez más reducidas en el contexto nacional y regional principalmente”, precisó Sierra.
Función Social
Para Pedro Varón, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, este paro se realizó por la defensa de la función social del Estado, cuyo debilitamiento está representado en las reformas jurídicas, en el Referendo y en las negociaciones de libre comercio, y en el desmejoramiento de las condiciones de vida de todas las personas, a quienes el dinero cada vez les alcanza menos para satisfacer sus necesidades básicas.
“Congelar el gasto social a través del Referendo no es una medida acertada, mucho más si se tiene en cuenta los problemas de salud, empleo, educativos y de vivienda que afronta el Tolima”, afirmó Varón
Adicionalmente, los marchantes protestaron enérgicamente contra el estatuto antiterrorista que cursa en el Congreso, por cuanto este violaría las libertades de los ciudadanos y abriría paso a una dictadura presidencial.
En el tema de la reforma pensional, que igualaría la edad de los hombres y las mujeres para acceder a este derecho, y que de plano reduce el margen de pensión a menos de lo que equivale un salario mínimo, Pedro Varón calificó de absurda la propuesta.
“Esto sería la miseria total para el trabajador, que además de no contar con empleos dignos y bien remunerados, ahora tendría que trabajar mucho más y salir con una pensión miserable. No es justo que se sacrifique al pueblo con impuestos y con reformas de esta naturaleza que están solamente orientados a financiar la guerra y a pagar la deuda con estamentos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, FMI”, puntualizó Varón, quien agregó que estos cambios que el Gobierno nacional adelanta son para permitir que la nación se vuelva atractiva a unos capitales externos que vendrían a arrasar la economía nacional a costa del sacrificio de los trabajadores y del pueblo colombiano.