Girardota, febrero 2 de 2003

Desde el momento mismo en que Enka de Colombia se acogió al proceso de reestructuración contemplado en la Ley 550 de 1999, las organizaciones sindicales alertaron acerca del verdadero origen de la crisis que la condujo a esa situación extrema, crisis que en la Asamblea de Acreedores de mañana tendrá un desenlace crucial, pues en ella se decidirá si se pacta un acuerdo de reestructuración o si se opta por la liquidación. Así como hemos señalado las causas del mal, también hemos presentado propuestas encaminadas a remediarlo. Vamos a exponer aquí unas y otras para que mañana se tengan en cuenta y para que la opinión pública calibre el alcance de las mismas.

Apertura económica, principal causa de la crisis de Enka

La apertura económica impuesta a Colombia por Estados Unidos y los organismos multilaterales de crédito constituye la piedra angular de la actual crisis de la cadena productiva denominada Algodón-Fibras-Textil-Confección, de la que Enka hace parte. Un analista económico cuya seriedad nadie pone en duda, el Doctor Gabriel Poveda Ramos, lo sentencia en el artículo “Enka de Colombia” (El Colombiano, 25 de octubre de 2002): “Esta crisis y el enorme daño que ha sufrido esa empresa y centenares de otras industrias son el resultado de la insensata apertura de 1991, y de su perniciosa permanencia hasta hoy”. Poveda resume la historia de la empresa y afirma: “Aquí hay un ejemplo dramático e indignante de cómo fue que años de trabajo, de ahorro e inversión, de generación de ingreso nacional, de financiar al fisco, de ofrecer empleo y de servicio útil y provechoso a Colombia, se han visto castigados y en peligro de desaparecer por las perniciosas políticas de este dodecenio negro (Gaviria-Samper-Pastrana), para perjuicio grave del país y para beneficio de los países ricos”. Concluye señalando cuáles han de ser los correctivos para salvar a Enka y a toda la cadena, y solicita en concreto al actual gobierno que “se aplace varios años el ingreso de Colombia al ALCA; se refuerce nuestra débil integración con América Latina y vuelva a proteger la producción nacional” (El resaltado es nuestro).

Tenemos la certeza de que es imperativo que se adopten medidas efectivas de protección por parte del gobierno. Urge garantizarle a esta cadena productiva el acceso a su mercado natural, que es el mercado nacional, sin las distorsiones que el mal llamado “libre comercio” impone mediante múltiples artificios, desde colocarnos en competencia con capitales globales que ofrecen un descomunal apalancamiento financiero a nuestros adversarios, pasando por la generosa protección gubernamental a las industrias en otras latitudes, las monedas altamente devaluadas con las que nos enfrentamos y los bajos costos de producción por razón de la sobreexplotación del trabajo asalariado y por las economías de escala, hasta el dumping desleal, el contrabando técnico y el contrabando abierto acompañado de lavado de activos provenientes del narcotráfico. Y es imperativo, porque mientras no haya protección a la industria nacional, cualquier sacrificio que hagan accionistas, acreedores, proveedores o trabajadores, será estéril.

Por tal razón hemos venido impulsando el más amplio Frente Común por la defensa de la producción nacional textil y el empleo. El Frente tiene como propósito sensibilizar a la opinión pública y presionar a las autoridades para que adopten las medidas indispensables y cada vez más urgentes.

Los trabajadores hemos hecho el mayor esfuerzo

Es preciso reiterar que los trabajadores ya hemos hecho un formidable esfuerzo en medio de la crisis. Tal contribución nuestra no puede ser soslayada ni por los accionistas y directivos, ni por el promotor del acuerdo de reestructuración, ni por el conjunto de acreedores.

La caída de los salarios como porcentaje del volumen de ventas, con todo y que las ventas han bajado, ha sido drástica. Mientras en 1998 los salarios representaban 16% de dicho total, hoy no superan el 12%. Como en esta rama es universalmente aceptado un rango de entre el 10% y el 20%, Enka se encuentra muy por debajo de la media.

El aumento de la productividad ha sido también descomunal. Mientras en 1996 se requerían 1.937 asalariados para producir 113.958 toneladas de producto terminado, a finales de 2001, con 1.433 personas, se produjeron 129.455 toneladas. Con 26% menos de gente, se produjo 13% más de mercancía. A la fecha, la nómina se ha reducido aún más, a tal punto que hoy llega a 1.267 trabajadores.

Decisiones arbitrarias del gobierno como las dos reformas laborales de los últimos diez años, y desaciertos de la propia empresa, han hecho descender por otras vías nuestros ingresos. En la actualidad, los trabajadores que aún conservan la retroactividad de las cesantías no alcanzan a ser el 18% del total, y medidas como la reducción de las rotaciones de turnos y de las labores en dominicales, festivos y horario nocturno, el adelanto de vacaciones y otras, han reducido el promedio salarial en alrededor de 28% y en la misma proporción, la base para la liquidación de prestaciones.

Una reflexión final. Si uno de los peores males que aquejan a Colombia es la depresión del mercado, resulta un contrasentido que se pretenda remediarlo reduciendo los ingresos de los trabajadores, que son la gran masa de consumidores. Las ventas se estimulan mejorando el ingreso, no deprimiéndolo, y esto es del abecé de la economía.

La afirmación, “la posibilidad de que hacia el futuro se puedan seguir reconociendo los salarios, las prestaciones y los aportes de seguridad social y parafiscales, está en manos precisamente de las organizaciones sindicales que tienen la responsabilidad de resolver si le apuestan a la liquidación de la Empresa, o si definitivamente se comprometen con su recuperación”, hecha por la empresa en la denuncia a la Convención Colectiva, el 27 de diciembre, no sólo carece de fundamento, sino que enrarece el ambiente para la conformación de un Frente Común en defensa de la producción y el trabajo, que es a nuestro juicio como debe abordarse el problema para lograr resultados positivos. Y si algo queda claro es que han sido la apertura económica y las altas tasas de interés que Enka le ha tenido que entregar al capital financiero, durante años y años, los fenómenos que han dado como resultante la actual crisis, crisis que, si no ha sido peor, es por la inmensa cuota de sacrificio aportada por los trabajadores.

Enka, vital para la cadena Algodón-Fibras-Textil-Confección

Estamos convencidos de que la empresa es viable si se logran serias y profundas determinaciones oficiales de protección y si se desmonta la inmensa carga financiera, cuyo monto supera de manera aberrante los costos laborales. De nuestra parte hay una sincera decisión de seguir luchando por la supervivencia de Enka. Hemos formulado un pliego de peticiones que, sin afectar el nivel de vida y los derechos de los trabajadores, es lo suficiente modesto para no profundizar las dificultades. Es decir, “ni tan cerca que queme el santo, ni tan lejos que no lo alumbre”.

Esperamos una actitud similar de los demás acreedores. Pero, sobre todo, recabamos una amplia solidaridad de la sociedad, porque lo que está en juego no es tan solo el medio de subsistencia para unos miles de trabajadores ni los ingresos tributarios de Girardota, sino el suministro estable y oportuno de materia prima para toda la cadena, cuyo algodón ya depende casi en su totalidad de los vaivenes del comercio exterior. Si por falta de una resistencia civil efectiva lo permitimos los colombianos, ocurrirá lo mismo con las fibras sintéticas, la otra materia prima estratégica.

SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES DE LA INDUSTRIA DE HILADOS, TEJIDOS, TEXTILES, CONFECCIONES, FIBRAS SINTÉTICAS Y NATURALES (SINALTRADIHITEXCO).
Jesús Amado Correa Llanos
Presidente Junta Directiva Nacional
Luis Fernando Hernández D.
Presidente Subdirectiva Girardota.

SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES DE LA INDUSTRIA TEXTIL (SINTRATEXTIL)
Jairo Osorio A.
Presidente Junta Directiva Nacional
Fernando Betancur
Presidente Subdirectiva Girardota

CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES
(CUT)
Carlos Rodríguez
Presidente Comité Ejecutivo Nacional
Carlos Julio Díaz
Presidente Subdirectiva Antioquia

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