Las mujeres tuvieron un papel muy importante en el proceso de independencia, destacándose principalmente Manuela Beltrán, la primera mujer que tomó una posición radical frente a los atropellos de los españoles. La gran escena fue en la plaza, adonde entraron las autoridades a poner un cartel que anunciaba los nuevos impuestos. Los campesinos estaban exaltados dando gritos en contra y, en medio del tumulto, Manuela Beltrán arrancó con ira el aviso y lo destrozó frente la autoridad. El pueblo aplaudió el acto y se arremolinó, gritando en contra del fiscal y de la autoridad.
Muchas otras mujeres cumplieron un papel muy importante en la Revolución de los Comuneros como enfermeras, cocineras, compañeras y chasquis de la tropa. El 20 de julio de 1810, en el grito de independencia, multitudes de hombres y mujeres salieron a las calles a luchar por su libertad. En los rostros de las mujeres era visible la rebeldía contra la represión, ante la gran problemática, como dirigentes y creadoras de vida, de tener hijos, esposos y padres para que los devore la horrible miseria de las injusticias.
Víctor Bedoya, en el libro La historia de Colombia, cuenta que el 20 de julio un grande grupo de mujeres dirigía a los hombres que irían a combatir en contra de la monarquía diciéndoles: “Nosotras iremos adelante, las primeras balas serán para nosotras y por encima de nuestros cadáveres pasareis vosotros y os tomareis el parque”. Mujeres heroínas y grandes, aún no reconocidas, combatieron junto a sus hombres y con sus fuertes voces celebraron la libertad.
Manuelita Sáenz, una mujer valiente y admirable, cuyo carácter y temperamento fueron superiores a los de Bolívar, fue una de las gestoras de la emancipación. Su amor por la sed de gloria la llevó a lanzar los primeros gritos de independencia cuando solo contaba 14 ó 16 años.
El libertador Simón Bolívar, en uno de sus discursos, le manifestó al pueblo su agrado por la notable participación de las mujeres en la guerra de independencia: “Hasta el bello sexo, las delicias del género humano, nuestras amazonas han combatido contra los tiranos de San Carlos con un valor divino (…) los monstruos y tigres de España han colmado la medida de la cobardía de su nación, a dirigido las infames armas contra los cándidos y femeninos pechos de nuestras beldades; han derramado su sangre; han hecho expirar a muchas de ellas, y las han cargado de cadenas porque concibieron el sublime designio de libertar a su adorada patria”.
La mujer participó continuamente en la independencia de Colombia, aunque la historia no destaca su participación. La mujer nativa se vio notablemente afectada por la llegada de los colonizadores, pues era totalmente libre, caso contrario al de las españolas, que dependían de sus padres, hermanos o maridos .Es muy notable el amor que las mujeres indias sentían por su pueblo, siempre buscando la manera de llevar una vida justa y libre al lado del hombre.
Actualmente la publicidad los medios de comunicación ha deteriorado en gran forma la imagen que se tiene de la mujer, presentándola como un objeto sexual. Aunque, la entereza de muchas mujeres líderes nos demuestra lo contrario y nos obliga a mejorar la forma de ver a la Mujer, no como un objeto sino como un gran ser. Damos gracias a todas las mujeres que apoyaron a nuestra patria poniéndole los pechos al cañón y saliendo a combatir contra los españoles por conquistar la independencia y la soberanía. Le dejan a su pueblo el honor y la gloria, con la enseñanza de que es mejor amar a su tierra y morir por ella defendiéndola del yugo extranjero que vivir esclavos de una patria colonizada.