De acuerdo con la Declaración expedida por los delegados de la Central Unitaria de Trabajadores CUT, la Confederación de Trabajadores Colombianos CTC y la Confederación de Pensionados de Colombia CPC, en representación de las mayorías sindicales de nuestro país en la 99ª Conferencia de la OIT que se desarrolla en Ginebra, una vez más los voceros de los empresarios en este evento mundial se aliaron con el gobierno colombiano para impedir que se examinaran en la Comisión de Normas las constantes violaciones de Colombia a los convenios 87, 98 y 151 y de los derechos que ellos tutelan, como el de asociación sindical y el de negociación colectiva para trabajadores del sector privado y para empleados públicos. Tales violaciones forman parte de una calculada política de arrasamiento del movimiento sindical colombiano, que va desde la eliminación física de dirigentes y activistas hasta la desaparición y debilitamiento de las organizaciones sindicales. Con la inminente elección de un nuevo gobierno encabezado por dos exfuncionarios del actual presidente Álvaro Uribe, la violación de derechos de los trabajadores colombianos tiene las más altas posibilidades de agravarse, lo cual seguramente llevará a que el caso Colombia sea examinado nuevamente en la Comisión de Normas de la OIT en los próximos años, pero sólo la movilización y la resistencia de los trabajadores será capaz de derrotar definitivamente estas nefastas políticas. Deploramos la actuación del delegado de la CGT, Julio Roberto Gómez, quien ocupa altos cargos en la Confederación Sindical de América CSA, en la Confederación Sindical Internacional CSI y en el Consejo de Administración de la OIT, pues se alineó claramente al lado del gobierno colombiano y en contra de los trabajadores al oponerse a que Colombia fuera objeto de examen en la Comisión de Normas y al anunciar su apoyo al próximo mandatario.
El tratamiento que da el gobierno colombiano a las peticiones que hemos hecho los educadores colombianos, agrupados en la organización sindical más grande de nuestro país, la Federación Colombiana de Educadores FECODE, constituye un claro ejemplo de las violaciones a que se han referido los documentos suscritos por las centrales sindicales colombianas y presentados en las Conferencias de la OIT en los últimos años. El último episodio de esta situación es el incumplimiento del gobierno a una serie de acuerdos pactados con FECODE en mayo del año 2009, plasmados en el acta final de un proceso de conversaciones llevado a cabo en desarrollo del decreto 535 de 2009, que el gobierno presentó en los escenarios internacionales como si fuera la adopción del Convenio 151, aceptando en apariencia la aplicación del derecho de negociación colectiva de los empleados públicos, pero en realidad ha estado lejos de servir a este objetivo que FECODE y los demás sindicatos del sector público hemos perseguido desde hace muchos años. Lamentamos que el caso Colombia no haya sido examinado por la Comisión de Normas porque no pudimos exponer ante la Conferencia de la OIT en forma puntual los ejemplos de violaciones de nuestros derechos por el gobierno colombiano. Pero entregaremos a la Misión de Alto Nivel que visitará a Colombia un documentado informe sobre nuestra situación.