Escribamos sobre el futuro,
El futuro cualquiera y vulgar
Que está a la vuelta de la esquina
Para, y esto es lo asombroso,
Asombrarnos con sus maquinaciones.
Sentémonos en la comodidad
Y pensemos en lo más fácil,
En lo que queremos,
Una mujer, un hijo, una bolsa de dinero,
Una cópula, un título aunque sea de fútbol, el salario
A la vuelta del mes.
Hablemos con la mujer o el amigo
O el primo, o el camarada
Y cada deseo pedido al futuro
Se revelará en nuestros labios
Por su carácter comedido, prudente, pedante,
Timoratamente miserable.
Pero cuando hable el futuro, cuando escriba
Sus determinaciones desde su comodidad de presente,
Nos sorprenderá por su injusticia para con nosotros
Ya que él no es comedido, ni prudente, ni pedante,
Ni timoratamente miserable.