Agameta, Villavicencio, agosto 15 de 2008
Los precios internacionales del arroz, a partir de 2006, han tenido una tendencia alcista, que viene desde 400 dólares la tonelada de arroz blanco, hasta más de 1.000 en 2008.El consumo de los principales países productores, China e India, se ha elevado considerablemente, y también el de otros muy importantes como Indonesia y Bangla Desh. La cosecha mundial 2003/2004, no cubrió el consumo de entonces, la producción de 2007/2008 alzó y logró el equilibrio. En los últimos cinco años los inventarios mundiales descendieron un 8,4%, de 82 millones de toneladas a algo más de 75.
Las compañías privadas vinculadas a los círculos financieros internacionales, que manejan el mercado mundial del arroz, han convertido este alimento básico, aprovechando los más mínimos desequilibrios entre oferta y demanda, en objeto de especulación; lo cual, junto con la devaluación del dólar, ha contribuido a la elevación de las cotizaciones. Sumado a lo anterior, los precios ascendentes del petróleo inciden en los costos de producción por el uso de insumos derivados de este combustible. Los fertilizantes casi han duplicado su valor y han impulsado el de las semillas y el importe de los arrendamientos de tierra, en un cultivo donde los arrendatarios son el 75% de la estructura productiva. La espiral alcista también incluyó al transporte y frente a tan trágica situación se ha adoptado la actitud de “dejar actuar a las fuerzas del mercado”. Debido a ello, el índice de Precios al Productor agrícola nacional ha crecido en un año 11.4% y en el mes de julio de 2008 subió 1,43%. (DANE)
En Colombia, algunas decisiones de política pública desde 2004 han tenido como consecuencia la reducción de 100.000 hectáreas de siembra; el país no ha recuperado los niveles logrados en ese año. Entre ellas están, las importaciones, la laxitud con el contrabando y la prioridad oficial en los cultivos tropicales, como la palma aceitera, una parte de cuyo crecimiento se dio en reemplazo de áreas arroceras de otrora, como en Santander y en los Llanos Orientales. En esta región además se negó la construcción del distrito de riego del Ariari, en razón de no estimular las siembras de arroz, así como de las promisorias variedades de altillanura. La principal secuela de estas erróneas determinaciones es que la dotación nacional en kilos por habitante se ha reducido, la producción de arroz crece a un ritmo menor que la población y esto influye para que se engrandezcan en el mercado nacional los quebrantos acaecidos a escala mundial.
El ministerio de Agricultura acaba de auspiciar un “acuerdo de precios” del arroz, que consiste en una rebaja en el precio interno de compra a los productores, fijando en $112.000 el de una carga, por debajo del precio internacional (sin aranceles) y dejando un margen muy exiguo; en especial, para los pequeños y medianos agricultores. Entre tanto a la industria molinera, donde una sola firma domina más del 60% del sector, se le entregará la “parte del león” del denominado “subsidio al almacenamiento” y, como ejemplo, si se toman como referencia las cotizaciones internacionales actuales; solamente por la cosecha de los Llanos, se le transferirá, merced al “acuerdo” de marras, más de $30.000 millones.
Persiste la concepción equívoca de halagar al monopolio industrial para recuperar el arroz, en lugar de estimular al agricultor, fomentar la productividad y ampliar las áreas de siembra. Debe recomponerse el acuerdo de absorción de cosecha para la presente temporada -aquí denunciado-, equiparando los intereses de todos los miembros de la cadena arrocera, teniendo en cuenta a las agremiaciones regionales más representativas, como AGAMETA, excluidas de los convenios vigentes. Como vamos el cultivo perderá atractivo para el agricultor, se irá perdiendo la seguridad alimentaria nacional en este cereal, el más consumido por los colombianos, y se acrecentará la ya muy mermada autonomía en la producción de alimentos, cuya debida protección está estipulada en el artículo 65 de la Constitución. Exhortamos al cabal cumplimiento de ese mandato.
AGAMETA- organización perteneciente a la ASOCIACIÓN NACIONAL POR LA SALVACIÓN AGROPECUARIA.