Organización Colombiana de Estudiantes, OCE, marzo 8 de 2007
El próximo domingo 11 de marzo recibiremos la presencia ingrata y no deseada del presidente de la principal amenaza para los pueblos del mundo, el imperialismo norteamericano. George Bush, el primer mandatario del gobierno de los Estados Unidos viene a Colombia a visitar y pasarle revista a su mayordomo, el servil, arrodillado y vendepatria Álvaro Uribe Vélez, quien durante su primer periodo y lo que lleva del segundo, se ha dedicado a gobernar y convertir a Colombia en una neocolonia y en punta de lanza de la política norteamericana en América Latina. Contundentes hechos demuestran esta aseveración, entre ellos, la privatización de ECOPETROL y la entrega de los recursos energéticos a las multinacionales gringas, la instauración de la Fase II del Plan Colombia, que pasa por reformar el aparato judicial colombiano, incrementar la presencia de militares gringos en el territorio nacional, hasta la infamia de fumigar con venenos por vía aérea las principales reservas naturales.
Estas medidas se suman a la profundización de la reforma neoliberal, impulsada por el Fondo Monetario internacional y el Banco mundial entidades al servicio del imperio del norte, que implica la privatización de los principales derechos sociales de los colombianos como la salud, la educación y que se manifiesta en el cierre de cientos de hospitales, miles de colegios fusionados y hasta universidades cerradas, militarizadas y al borde de ser liquidadas como la Universidad del Atlántico, de la Guajira y de Pamplona. De igual manera la presencia de Bush, es un espaldarazo a todas las decisiones antinacionales y de traición a la patria cometidas por el gobierno de Uribe, ente ellas se destaca la firma del Tratado de Libre Comercio que regresa nuestras relaciones con los Estados Unidos a lo que otrora fueron las relaciones de la Nueva Granada con España. El TLC implica: La renuncia a seguir produciendo la dieta básica de los colombianos, la privatización definitiva del sector salud y el aumento en el costo de los medicamentos hasta en un 700%, la aniquilación de la débil industria nacional, la pérdida de la identidad cultural, la violación de la soberania nacional en todos sus ordenes, entre otras medidas consignadas en el mamotreto de normas que suplantaran incluso la constitución política.
La presencia en nuestro país del genocida de miles de ciudadanos iraquíes y del promotor de decenas de guerras en el mundo, pone al orden del día la principal reivindicación de los colombianos hoy: Recuperar la autodeterminación nacional, la soberanía política y económica y la lucha por destronar del poder a la oligarquía vendepatria de grandes banqueros y terratenientes representados en el gobierno actual. Corresponde a los sectores juveniles de la nación en conjunto con los demás sectores patrióticos, la lucha denodada contra el imperialismo norteamericano que se materializa en la batalla contra el Tratado de Libre Comercio, la denuncia del régimen apatrida de Uribe Vélez y la consecución de niveles de bienestar para el agobiado pueblo colombiano. Desde los Jóvenes que defendemos la patria, nuestro llamado es a convertir el 11 de marzo en un día de rescate de la dignidad nacional.