José Arlex Arias, Cartagena, julio 22 de 2019
Con el objetivo de “secuestrar” y robar los presupuestos públicos, en Colombia se han conformado verdaderas “organizaciones criminales” que utilizan como mascarón a un movimiento social o político, o usurpan los nombres de alternativos e independientes. A estos nuevos gérmenes los encontramos organizando movimientos o partidos o recogiendo firmas para inscribir candidaturas, pero en la práctica tienen el mismo objetivo de convertir la política en su negocio personal, al cual le invierten los recursos –al precio que sea– para sustraer sus grandes contribuciones. No es raro que un candidato a la alcaldía de Cartagena se gaste cinco mil millones de pesos, o que uno al concejo “invierta” mil millones de pesos; no hay tope del Consejo Nacional Electoral que los controle pues siempre lo evaden. Esos dineros aportados por financiadores del candidato les serán devueltos con creces, mediante diferentes mecanismos, que van desde los contratos de obras de infraestructura, la contratación de asesores y diversos proyectos, hasta los menos imaginados, como las Órdenes de Prestación de Servicios –OPS– y las concesiones. El presupuesto de Cartagena para este año es de $1.8 billones; si del mismo se roban solo el 10 %, hablaríamos de $180 mil millones anuales, o sea $720 mil millones en los cuatro años, razón de sobra para montar todo tipo de empresas criminales que con base en el engaño, la manipulación, la seducción y las tretas logran el objetivo de hacerse elegir.
La ONG Funcicar publicó el nueve de este mes un informe sobre la contratación del año pasado, según el cual “Cartagena celebró 6.387 contratos por $409 mil millones. El despacho del alcalde fue quien más contrató con $141 mil millones, más del doble de 2017… 93 % de los contratos fueron entregados “a dedo” por $246 mil millones que representaron el 60 % de los recursos. Esta modalidad -directa o al dedo- no solo se usó para la contratación de personal sino para 10 obras que sumaron $107 mil millones, que suelen contratarse por licitación pública… La contratación directa sigue siendo la modalidad más usada y con mayor asignación de recursos, al comparar la cuantía contratada “a dedo” con relación a la asignada para procesos abiertos y con competencia (licitación, mínima cuantía, subasta, selección abreviada, concurso de méritos) ésta solo representa el 37 % de la contratación… La mayoría de los contratos “a dedo” fueron con empresas “detodito”, o sea que hacen de todo… El 87 % de los contratos que celebró la Alcaldía no fueron publicados a tiempo. De 6.387 procesos solo 821 fueron publicados a tiempo, contrariando el decreto 1.082 de 2015… En promedio se presentaron solo 2 proponentes en los procesos contractuales, no obstante en el 49 % de estos, solo se presentó uno… A Edurbe, una empresa privada, el Distrito le ha dado desde 2017 más de $134 mil millones representados en 30 convenios… Hubo un aumento de la contratación por OPS al pasar a 4.919 de 3.785 personas en 2017, es decir que se incrementaron en 1.134 los contratos por esta figura”. Mientras el informe nos muestra, como mínimo, el desperdicio de los recursos Cartagena está postrada, crece la pobreza y la miseria en la población, que recurre a la informalidad y al rebusque ante la carencia de empleos dignos, creándose un gran caldo de cultivo para la inseguridad y la violencia. ¡Hay otra oportunidad de cambiar este estado de cosas eligiendo bien el próximo 27 de octubre!