Norman Alarcón Rodas, Barranquilla, junio 27 de 2019
Tras la columna de Vicky Dávila, se empezó a poner la lupa en el tema. De ser cierto todo lo que se afirma, este escándalo podría alcanzar las dimensiones del de Odebrecht.
Los colombianos no debemos seguir cayendo en la desvergüenza de que un escándalo nuevo tapa o esconde otros escándalos anteriores, como ha sido la macabra secuencia que ha venido marcando el devenir del país. No se han resuelto aún las impudicias en los casos de Medimás, Reficar, Electricaribe, Odebrecht, Triple A, entre muchos otros, cuando salta al ruedo la controversia con la multinacional Cemex, la cual venía larvada, primero como un lío de terrenos por su factoría en Maceo, Antioquia, en la cual se investiga posible lavado de activos por más de cuarenta mil millones de pesos, para conocerse ahora multimillonarios aportes o donaciones a la reelección de Santos en 2014 y al plebiscito del 2016, lo cual está expresamente prohibido por el artículo 27 de la Ley 1475 de 2011.
Ramírez sostiene que las millonarias coimas y sobornos eran pagados por algunos socios para que Cemex no dejara ningún rastro delictivo y admitió que “el aporte se veía como una inversión debido a que, de ganar la reelección Santos, Vargas Lleras sería el vicepresidente y asumiría la responsabilidad de los proyectos de vivienda e infraestructura del país a donde Cemex quería entrar; y lo más seguro era que sería el próximo presidente de Colombia, con lo que Cemex quedaría en una posición privilegiada frente al gobierno y los proyectos que ejecutaran en vivienda e infraestructura en los siguientes años”. Pero el ventilador de Ramírez lo había prendido desde el año pasado como lo informó La W el 20 de noviembre de 2018 cuando habló de la existencia de una oficina llamada Seguridad y Riesgo de donde habían salido los multimillonarios sobornos y se había utilizado para interceptar correos y comunicaciones de la competencia. Asimismo el testigo protegido en EE. UU. afirmó que “Cemex aportó 300 millones de pesos para apoyar el sí en el plebiscito por la paz”.
El domingo 23 de junio, a las 7:00 p.m., Noticias Caracol Televisión dice que tiene en su poder informes del Consejo Nacional Electoral en el sentido de que Cemex entregó donaciones a cuatro partidos políticos en el 2014 así: $825 millones al partido de La U, $810 millones al Partido Liberal, $790 millones a Cambio Radical y $135 millones más al Partido Conservador, los cuales respaldaban la reelección de Santos en la segunda vuelta del 2014.
A nadie se le escapa la gravedad de lo aquí expuesto, que tiene similitudes con el oprobioso escándalo de Odebrecht: en ambos tuvo que actuar la justicia de EE. UU. para destaparlos, tuvieron relación con los partidos tradicionales del establecimiento, en el caso de Cemex con los partidos nombrados y en el de Odebrecht con las campañas de Santos-Vargas y Zuluaga-Ramírez, también ha habido omisión de la justicia ya que los peces gordos de la corrupción no han sido tocados… pero días llegarán en que se condensen años y las mayorías laboriosas y empresarios nacionales harán causa común para enderezar el rumbo errático de la nación.