Darío Arenas Villegas, Manizales, julio 5 de 2018
La Contraloría General de Manizales ratificó en una reciente investigación (Informe Definitivo de Auditoría Gubernamental con enfoque integral Modalidad Exprés, junio de 2018) que en el Cable Aéreo de Manizales se han presentado de forma reiterada actos fraudulentos, irregularidades en el manejo de los recursos y falta de control y seguimiento al eje económico de la operación.
Los hallazgos centrales del ente de control, que además están documentados por otras entidades y por el propio Cable Aéreo, tienen que ver con el manejo del ingreso de pasajeros, el recaudo de dinero y la venta, custodia y seguimiento de tiquetes y tarjetas. Frente a la entrada de usuarios al Cable Aéreo, se halló que el mecanismo de torniquetes, que fue accionado por tiquetes durante los últimos años, no garantizó que se contabilizara en tiempo real el ingreso de éstos al sistema ni aseguró que la única forma legal de acceder fuera mediante el dispositivo original vendido en las taquillas. En plata blanca, esto significa que por años se pudo ingresar al Cable Aéreo de Manizales con otros objetos ya que el mecanismo tecnológico de los torniquetes “no identificaba el elemento que se introducía y activaba el paso con materiales diferentes al tiquete plástico establecido por la entidad como: Tiquetes no originales, monedas, clips, tiquetes por mitades, pedazos de cartón entre otros.” (Contraloría General de Manizales, 2018).
A raíz de la falta de control en el ingreso con los tiquetes, el recaudo del sistema fue altamente ineficiente ya que no se pudieron verificar el número de usuarios que ingresaban en las estaciones y los recursos producto de la venta de tiquetes ya que el contraste entre pasajeros y dinero se hacía solo cuando se revisaban los tiquetes dejados en los torniquetes. Esta laxitud en el manejo de la operación se agrava si se tiene en cuenta que el funcionario que custodiaba los tiquetes era el mismo que realizaba su conteo y rendía informe sobre las existencias de éstos. Esta situación dio pie para que en 2017 se reportara en un inventario la existencia de 19.000 tiquetes para la venta cuando en realidad había más de 23.000, es decir, un descuadre de más de 4.000. A esto se aúna que no se cumplió con la periodicidad de los arqueos, un mecanismo de recuento de los tiquetes que hay en taquilla, ya que debían realizarse entre 120 y 192 al año, pese a lo cual en 2017 solo se realizaron 74 y en 2018 (con corte a 30 de abril) solo se han realizado 6.
Respecto a la venta de tiquetes, existen diversos informes que dan cuenta de actos fraudulentos, que al parecer, se estarían llevando a cabo por funcionarios de la entidad. En la Semana Santa de 2016, el Jefe de Operaciones y Mantenimiento del Cable Aéreo, a través de una indagación interna, halló que la presencia de 365 tiquetes falsos en los torniquetes de las estaciones estaba directamente relacionada con las labores y turnos de un mismo empleado, por lo cual existen razones de peso para sospechar que se conformó un cartel de tiquetes falsos, que se aprovechó de las enormes deficiencias técnicas del sistema de torniquetes y de los insuficientes controles por parte de la entidad.