Entre las variadas formas de violencia, incluido el asesinato, que se ha desatado contra gentes de bien en toda Colombia, pocas tan intensas y permanentes como las que se consuman contra los dirigentes y miembros de las organizaciones sindicales. Hoy, cuando el imperialismo norteamericano arrecia en su recolonización del país, no es extraño que la Unión Sindical Obrera, histórico bastión de los intereses de la nación y de la clase trabajadora, sea víctima de las medidas represivas del gobierno servil de Pastrana y de las amenazas y acciones bárbaras de fuerzas reaccionarias, con las que se intenta debilitarla y diezmarla para arrebatarle conquistas democráticas, laborales y sindicales e impedirle la vigilante defensa de nuestros recursos petroleros.
En medio de esta política antinacional y de los siniestros planes puestos en marcha para aplicarla, se ha perpetrado el atroz asesinato del presidente de la USO en Cartagena, Aury Sará Marrugo. El MOIR repudia tan execrable crimen y, a la vez, expresa su convicción de que los trabajadores petroleros, lejos de amilanarse ante tan sensible pérdida, se aglutinarán con el resto de la clase obrera y la gente laboriosa y se aprestarán a librar las luchas de masas que les son propias a fin de preservar sus fuerzas y oponer la más firme resistencia a las reformas laboral, pensional y de la educación que, acatando mandatos del Fondo Monetario Internacional, el gobierno pastranista se dispone a hacer aprobar del Congreso.
Movimiento Obrero, Independiente y Revolucionario (MOIR)
Comité Ejecutivo Central
Bogotá, diciembre 5 de 2001