La educación pública atraviesa la peor crisis de su historia. Políticas educativas adoptadas y aplicadas durante los últimos años, condujeron a la enseñanza pública a la situación en que se encuentra. En Caldas, están por fuera del sistema educativo 110.000 niños y jóvenes. Cinco años continuos de planes de racionalización, ajuste, fusión de establecimientos, convenios de desempeño y demás medidas administrativas, terminaron desmejorando la calidad, reduciendo la cobertura y las condiciones de trabajo de educadores y educandos. Año tras año aumenta la cantidad de personas que estando en edad de estudiar no pueden hacerlo. La calidad de vida y las posibilidades de desarrollo del departamento se ven truncadas por esta situación.
La calidad de la educación se encuentra amenazada de un deterioro mayor, porque las políticas de “Más niños por aula” y “Menos escuelas, Menos Maestros” imposibilitan que la calidad en la transmisión del conocimiento sea posible. Sabemos que garantizar el aprendizaje y el conocimiento, al igual que vigilar el avance en el proceso de formación, no es posible en aulas con más de 25 muchachos, máxime cuando estos en muchos casos, tienen niveles elevados de desnutrición y graves problemas de violencia familiar, pobreza y falta de recursos para educarse.
La eliminación de psico-orientadores, de docentes de educación física en la básica primaria, el cierre de colegios nocturnos para aquellos que no pueden o no pudieron educarse en el día, la burla a la aplicación de la ley en educación preescolar, el arbitrario traslado de docentes, la reducción de las plantas de apoyo educativo, la eliminación de escuelas rurales y el cierre de cursos y programas en los colegios urbanos para amontonar estudiantes como “pollos en galpones”, son en gran parte los hechos que se deben corregir, para poder mejorar la calidad, aumentar la cobertura y lograr la permanencia en las escuelas y colegios oficiales.
Si a lo anterior agregamos, que para acomodarse a la política de ajuste fiscal, derivada de los acuerdos suscritos con el Fondo Monetario Internacional, el Ministerio de Educación, quiere reducir aun más la planta de docentes, directivos y administrativos de Caldas, lo que tendremos será un deterioro mayor de la educación pública.
De otra parte, el ajuste de la planta de personal, crea más problemas a la educación en el departamento, no solo por “liberación de maestros” sino por la manera arbitraria como éstos se pretenden “liberar” y por la prioridad que se quiere dar a las OPS, para que permanezcan en las áreas urbanas y colegios urbanos, mientras que a maestros de planta oficial, con muchos años de permanencia en los establecimientos, se les quiere enviar, nuevamente, a las zonas más apartadas, creando más caos en la situación de los docentes.
Ante está realidad convocamos a los Caldenses a construir una alianza que integre a todos los estamentos sociales del departamento para lograr profundas y necesarias modificaciones de la política educativa a fin de garantizar a los Caldenses una educación que sea no sólo gratuita y obligatoria como lo manda la constitución, sino que la misma sea de amplia cobertura y excelente calidad.
¡La Educación Pública tiene que ser un compromiso de todos los Caldenses!