Una vez elegido el nuevo Comité Ejecutivo Nacional de la CUT, once de sus miembros constituyeron una coalición mayoritaria integrada por Boris Montes y Ramón Támara, miembros del PSOC, Alvin Anaya, de Unidad Democrática, Benjamín Rizo, de Convergencia Ciudadana, Tarsicio Mora y María del Carmen Trujillo, de Maestros Unidos, Carlos Rodríguez, del Partido Liberal, y Patricia Buriticá, Fabio Arias, Oswaldo Cuadrado y Hernán Correa. Como acto inaugural esta coalición recurrió a la más burda antidemocracia: impuso de manera sectaria una designación de los cargos directivos de ese Comité que privó de vocería al resto de sus miembros, muy a pesar de que los excluidos obtuvieron cerca de cien mil votos, la mitad de la votación total. Un fenómeno de naturaleza similar aconteció a raíz de las elecciones que definieron la integración del Comité Ejecutivo Nacional de Fecode. Allí, un grupo mayoritario, tan pronto se conformó, se apresuró a desplazar de los principales cargos de representación a tres ejecutivos, militantes del MOIR, desconociendo arbitrariamente la apreciable suma de votos que alcanzaron y no obstante que uno de ellos, Raúl Arroyave, obtuvo la votación más alta.

Como una prolongación de este atropello contra la democracia sindical, miembros adscritos al mismo grupo destituyeron de la presidencia de ADIDA, la organización del magisterio en el departamento de Antioquia, a Alfonso Berrío, también militante del MOIR, lo que evidencia una abierta persecución contra nuestro partido. En efecto, dirigentes de la UD, el Partido Liberal, Maestros Unidos de Tarsicio Mora, el MID y del PSOC, por propuesta de un miembro de esta última agrupación, Rosalba Gómez, arremetieron mediante esa destitución contra la conducción consecuente y democrática que Alfonso Berrío le ha dado al magisterio antioqueño en los últimos tres años. El motivo que se adujo para tal tropelía fue la firme y justa crítica que el compañero Alfonso Berrío desplegó contra la inconsecuente posición del Comité Ejecutivo de FECODE de negarse a convocar al magisterio al paro del pasado 30 de octubre promovido por las centrales obreras

Rechazamos la decisión de discriminar y excluir a dirigentes que representan vastos sectores de trabajadores, pasando por encima tanto del volumen de su votación como de su trayectoria en el movimiento obrero. Tal actitud riñe con la democracia que debe regir en el movimiento sindical, de respetar las distintas expresiones políticas de los trabajadores, y más si representan a un considerable sector de las bases.

La corriente del MOIR en la CUT y Fecode continuará guiándose por los postulados con que adelantamos la campaña electoral:

Lucha contra la recolonización imperialista y las políticas de apertura y privatizaciones.

Lucha contra la anunciada imposición del ALCA.
Lucha para que la CUT y FECODE sean independientes del gobierno y los patronos, así como de las organizaciones sindicales influidas por el imperialismo.

Lucha decidida contra el gobierno de Uribe y sus políticas antiobreras y antipopulares entre las que se encuentran el referendo y las reformas pensional, laboral, tributaria, y del Estado.
En consecuencia, nos opondremos resueltamente a las posturas conciliadoras que pretenden postrar al movimiento sindical ante la voraz arremetida del gobierno y el imperialismo, posturas que cifran todas sus esperanzas en la concertación, a la vez que descalifican toda auténtica manifestación de resistencia de los trabajadores.

MOVIMIENTO OBRERO INDEPENDIENTE Y REVOLUCIONARIO, MOIR

Comisión Obrera Nacional del MOIR
Bogotá, 8 de noviembre de 2002

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