La existencia de las universidades pÚblicas esta en entredicho. La política del actual gobierno para la educación superior nos permite afirmarlo.

Un análisis de las diversas medidas que se concretan en leyes, decretos, resoluciones y demás variantes normativas y administrativas, nos dejan como conclusión que Uribe Vélez y su sequito de vendepatrias, están preparando el camino para la universidad que requiere el TLC, “donde no se enseñe demasiado”, donde el estado reduzca cada vez mas su participación, donde la responsabilidad sea trasladada a estudiantes y padres de familia, donde el derecho sea convertido en mercancía, donde se renuncie a la ciencia como instrumento para el desarrollo nacional.

El camino señalado por Uribe para las universidades es el de la asfixia presupuestal, ya lo intentó con el Decreto 3545 y el Plan Nacional de Desarrollo (ley 812) en su artículo 84, declarado inexequible parcialmente por la Corte Constitucional en la sentencia C/ 926 de 2005, después de las grandes movilizaciones de abril pasado. Hoy nuevamente se amenaza la viabilidad de las universidades trasladándoles las responsabilidades pensionales, tal como lo definió el Ministerio de Hacienda en cartas enviadas a las universidades Nacional, Caldas, Choco, Cauca y Córdoba. Sumado a esto en el proyecto de presupuesto para el año 2006, que esta en discusión en el Congreso de la Republica, se da un nuevo golpe a las finanzas de las universidades a través del recorte y el traslado de nuevas obligaciones.

La política de reducir los recursos y asignar mas responsabilidades, tiene como objetivo generar crisis financieras en los centros de educación superior, y volverlos sujetos de aplicación de la ley de quiebras (550/99), norma nefasta que ha conducido el cierre de importantes hospitales para la salud de los colombianos, y que en la universidad del Atlántico, conejillo de indias de esta ley, ha provocado el cierre de 5 programas académicos, el despido del 50% de trabajadores oficiales, empleados públicos, docentes ocasionales y de cátedra y ha generado un caos sin precedentes en la vida de este centro universitario.

La autonomía universitaria viene sufriendo graves lesiones. El decreto 2566 institucionaliza la universidad para el TLC, la educación para los requerimientos del mercado, baja en contenidos, orientada a capacitar la mano de obra que necesitan las maquilas o talleres de explotación laboral, la educación pobre para pobres, subdesarrollada para mantener el subdesarrollo.

Lo que el neoliberalismo nos propone, es una universidad donde la mediocridad se eleve a categoría constitucional, alejada del pensamiento critico, donde la soberanía sea un concepto caduco, donde aceptemos con beneplácito un país con 35 millones de pobres y 15 millones de indigentes, donde lo que aún queda de trabajo y producción nacional sea tomado por el imperialismo norteamericano, donde hasta lo mas arraigado de nuestro ser e identidad cultural sea suplantado por las modas y los enlatados gringos.

Desde la Organización Colombiana de Estudiantes -OCE-, llamamos a rebelarnos contra el tipo de país y universidad que proponen Uribe y su pandilla; llamamos a los jóvenes y estudiantes colombianos a luchar por la segunda independencia nacional, hoy más que necesaria por el proceso de recolonización imperialista que sufrimos; llamamos a denunciar el carácter antipopular, antidemocrático y el arrodillamiento ante los intereses gringos del Gobierno de Uribe. Llamamos a participar del PARO NACIONAL DEL 12 DE OCTUBRE y de la lucha por la defensa de la universidad pública.

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