Alvaro Rodríguez, Bogotá, junio 24 de 2017
De Arbelaez, Fusagasugá, Chia, Soacha, Tabio y otros municipios, asistimos al encuentro andino convocado por el Comité Ejecutivo Nacional del Polo, para reunir los polistas y coordinadoras de Bogotá, Boyacá, Cundinamarca, Meta y Tolima.
La reunión del sábado 24 de junio, a pesar de ser comienzo de puente festivo de San Pedro, significó un gran impacto por la presencia de más de 700 personas y por el ánimo de los jóvenes, mujeres y dirigentes convocados.
Este es el cuarto evento regional que el Polo celebra en el país. El compromiso es superar la dispersión organizativa del partido, mediante una campaña de afiliación, asambleas municipales y departamentales para renovar coordinadoras, tareas que deben culminar el 30 de agosto.
Participar de la vitalidad del Polo en estos momentos de grave crisis y desánimo que padece el país, a causa de años de malos gobiernos, en cabeza de los partidos de siempre, con distintas denominaciones, que han convertido a Colombia en uno de los países más desiguales del planeta, es un motivo de esperanza para el futuro del pueblo y los intereses nacionales.
Porque, como lo señaló el senador Jorge Enrique Robledo, al referirse a la vigencia y presencia del pensamiento del maestro Carlos Gaviria Diaz, hemos cumplido con asegurar su orientación de mantener el Polo como un partido de oposición, que no se vende, que no se entrega y no se doblega ante el poder corruptor de una casta oligárquica, que quiso inicialmente destruirlo y luego dividirlo para confundirlo y cooptarlo al servicio de las políticas que entregan el país al control de multinacionales y grupos que han convertido el poder en una gavilla de negociantes, haciendo de la corrupción una empresa criminal. Política que fue pactada con el Frente Nacional, ratifica Robledo.
La gran conclusión de este encuentro es la unidad del Polo en un nivel superior de compromiso con las luchas sociales, como la de los maestros, las del pacifico, las de los trabajadores oficiales, las permanentes movilizaciones de pueblos y ciudades en defensa de sus derechos, tal como la contundente campaña de revocatoria de Peñalosa, iniciativa popular, contra la que todos los partidos del continuismo se unen para defender al alcalde que gobierna contra los bogotanos, en beneficio de los negocios que los unen al poder local y nacional de Juan Manuel Santos, Uribe y Vargas Lleras.
Es frente a este continuismo que se mide la fortaleza de la nueva unidad polista, condición indispensable, para asumir con el mejor candidato a la presidencia, por su trabajo y conocimiento del país, Jorge Enrique Robledo, que en Colombia se podrá construir una gran convergencia nacional con las fuerzas democráticas dispuestas a transformarla, en un país en que predomine la equidad y la vida digna, como resultado de un modelo de trabajo, producción y soberanía, en el que el sol salga para todos y no como ha sido en más de cincuenta años, en los que los negocios que prosperan son los de los inversionistas extranjeros y unos cuantos testaferros criollos a su servicio.
Estos encuentros abren el camino para que el Polo Democrático Alternativo, con sus candidatos a la presidencia y al parlamento, sea el eje de la gran convergencia nacional que derrotará al continuismo.